Comienza la novena:18 de noviembre
Día festivo:27 de noviembre
Nacimiento:1806
Muerte:1876

Santo patrón de las gracias especiales, los arquitectos, los mineros, los presos

Novena a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

La Medalla Milagrosa fue entregada por la Virgen María a santa Catalina Labouré, Hija de la Caridad, en una serie de tres apariciones. Reza esta novena para recibir las gracias de la devoción a la Medalla Milagrosa.

Novena a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa Image

Nunca pierdas un día de oración

Recordatorios diarios + intenciones + oraciones grupales

DESCARGAR

Puedes rezar la completa Novena a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa debajo.

Día 1

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

V. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

V. Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, por el mismo Espíritu, saborear el bien y gozar siempre de Su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

Señor Jesucristo, que te has dignado glorificar con innumerables milagros a la Santísima Virgen María, Inmaculada desde el primer instante de su Concepción, concede que todos los que imploran devotamente su protección en la tierra gocen eternamente de Tu presencia en el cielo. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Señor Jesucristo, que para realizar Tus mayores obras has elegido lo débil del mundo, para que ningún mortal se gloríe en Tu presencia, y que, para una fe mejor y más extendida en la Inmaculada Concepción de Tu Madre, quisiste manifestar la Medalla Milagrosa a santa Catalina Labouré, concédenos, te lo suplicamos, que, llenos de semejante humildad, glorifiquemos este misterio con palabras y obras. Amén.

ACORDAOS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes.

Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

ORACIÓN DE LA NOVENA

Oh Inmaculada Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra, penetrados de la más viva confianza en tu poderosa e infalible intercesión, manifestada tantas veces por medio de la Medalla Milagrosa, nosotros, tus hijos amantes y confiados, te suplicamos que nos obtengas las gracias y favores que te pedimos en esta novena, si son provechosos para nuestras almas inmortales y para las almas por las que rezamos.

(menciona tu petición aquí…)

Tú sabes, oh María, cuántas veces nuestras almas han sido santuario de tu Hijo, que aborrece la iniquidad.

Obtennos, pues, un profundo aborrecimiento del pecado y aquella pureza de corazón que nos una solo a Dios, de modo que cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras tienda a Su mayor gloria. Obtennos también un espíritu de oración y de abnegación, para que recuperemos por la penitencia lo que hemos perdido por el pecado y lleguemos por fin a aquella morada bienaventurada donde tú eres la Reina de los ángeles y de los hombres. Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

Virgen Madre de Dios, María Inmaculada, nos dedicamos y consagramos a ti bajo el título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Que esta Medalla sea para cada uno de nosotros una señal segura de tu cariño hacia nosotros y un recuerdo constante de nuestros deberes para contigo. Mientras la llevemos, que seamos bendecidos con tu amorosa protección y conservados en la gracia de tu Hijo.

Oh Virgen poderosísima, Madre de nuestro Salvador, mantennos cerca de ti en cada momento de nuestra vida. Obtén para nosotros, tus hijos, la gracia de una buena muerte, para que, unidos a ti, gocemos para siempre de la felicidad del cielo. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 2

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

V. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

V. Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, por el mismo Espíritu, saborear el bien y gozar siempre de Su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

Señor Jesucristo, que te has dignado glorificar con innumerables milagros a la Santísima Virgen María, Inmaculada desde el primer instante de su Concepción, concede que todos los que imploran devotamente su protección en la tierra gocen eternamente de Tu presencia en el cielo. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Señor Jesucristo, que para realizar Tus mayores obras has elegido lo débil del mundo, para que ningún mortal se gloríe en Tu presencia, y que, para una fe mejor y más extendida en la Inmaculada Concepción de Tu Madre, quisiste manifestar la Medalla Milagrosa a santa Catalina Labouré, concédenos, te lo suplicamos, que, llenos de semejante humildad, glorifiquemos este misterio con palabras y obras. Amén.

ACORDAOS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes.

Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

ORACIÓN DE LA NOVENA

Oh Inmaculada Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra, penetrados de la más viva confianza en tu poderosa e infalible intercesión, manifestada tantas veces por medio de la Medalla Milagrosa, nosotros, tus hijos amantes y confiados, te suplicamos que nos obtengas las gracias y favores que te pedimos en esta novena, si son provechosos para nuestras almas inmortales y para las almas por las que rezamos.

(menciona tu petición aquí…)

Tú sabes, oh María, cuántas veces nuestras almas han sido santuario de tu Hijo, que aborrece la iniquidad.

Obtennos, pues, un profundo aborrecimiento del pecado y aquella pureza de corazón que nos una solo a Dios, de modo que cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras tienda a Su mayor gloria. Obtennos también un espíritu de oración y de abnegación, para que recuperemos por la penitencia lo que hemos perdido por el pecado y lleguemos por fin a aquella morada bienaventurada donde tú eres la Reina de los ángeles y de los hombres. Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

Virgen Madre de Dios, María Inmaculada, nos dedicamos y consagramos a ti bajo el título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Que esta Medalla sea para cada uno de nosotros una señal segura de tu cariño hacia nosotros y un recuerdo constante de nuestros deberes para contigo. Mientras la llevemos, que seamos bendecidos con tu amorosa protección y conservados en la gracia de tu Hijo.

Oh Virgen poderosísima, Madre de nuestro Salvador, mantennos cerca de ti en cada momento de nuestra vida. Obtén para nosotros, tus hijos, la gracia de una buena muerte, para que, unidos a ti, gocemos para siempre de la felicidad del cielo. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 3

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

V. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

V. Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, por el mismo Espíritu, saborear el bien y gozar siempre de Su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

Señor Jesucristo, que te has dignado glorificar con innumerables milagros a la Santísima Virgen María, Inmaculada desde el primer instante de su Concepción, concede que todos los que imploran devotamente su protección en la tierra gocen eternamente de Tu presencia en el cielo. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Señor Jesucristo, que para realizar Tus mayores obras has elegido lo débil del mundo, para que ningún mortal se gloríe en Tu presencia, y que, para una fe mejor y más extendida en la Inmaculada Concepción de Tu Madre, quisiste manifestar la Medalla Milagrosa a santa Catalina Labouré, concédenos, te lo suplicamos, que, llenos de semejante humildad, glorifiquemos este misterio con palabras y obras. Amén.

ACORDAOS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes.

Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

ORACIÓN DE LA NOVENA

Oh Inmaculada Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra, penetrados de la más viva confianza en tu poderosa e infalible intercesión, manifestada tantas veces por medio de la Medalla Milagrosa, nosotros, tus hijos amantes y confiados, te suplicamos que nos obtengas las gracias y favores que te pedimos en esta novena, si son provechosos para nuestras almas inmortales y para las almas por las que rezamos.

(menciona tu petición aquí…)

Tú sabes, oh María, cuántas veces nuestras almas han sido santuario de tu Hijo, que aborrece la iniquidad.

Obtennos, pues, un profundo aborrecimiento del pecado y aquella pureza de corazón que nos una solo a Dios, de modo que cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras tienda a Su mayor gloria. Obtennos también un espíritu de oración y de abnegación, para que recuperemos por la penitencia lo que hemos perdido por el pecado y lleguemos por fin a aquella morada bienaventurada donde tú eres la Reina de los ángeles y de los hombres. Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

Virgen Madre de Dios, María Inmaculada, nos dedicamos y consagramos a ti bajo el título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Que esta Medalla sea para cada uno de nosotros una señal segura de tu cariño hacia nosotros y un recuerdo constante de nuestros deberes para contigo. Mientras la llevemos, que seamos bendecidos con tu amorosa protección y conservados en la gracia de tu Hijo.

Oh Virgen poderosísima, Madre de nuestro Salvador, mantennos cerca de ti en cada momento de nuestra vida. Obtén para nosotros, tus hijos, la gracia de una buena muerte, para que, unidos a ti, gocemos para siempre de la felicidad del cielo. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 4

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

V. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

V. Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, por el mismo Espíritu, saborear el bien y gozar siempre de Su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

Señor Jesucristo, que te has dignado glorificar con innumerables milagros a la Santísima Virgen María, Inmaculada desde el primer instante de su Concepción, concede que todos los que imploran devotamente su protección en la tierra gocen eternamente de Tu presencia en el cielo. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Señor Jesucristo, que para realizar Tus mayores obras has elegido lo débil del mundo, para que ningún mortal se gloríe en Tu presencia, y que, para una fe mejor y más extendida en la Inmaculada Concepción de Tu Madre, quisiste manifestar la Medalla Milagrosa a santa Catalina Labouré, concédenos, te lo suplicamos, que, llenos de semejante humildad, glorifiquemos este misterio con palabras y obras. Amén.

ACORDAOS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes.

Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

ORACIÓN DE LA NOVENA

Oh Inmaculada Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra, penetrados de la más viva confianza en tu poderosa e infalible intercesión, manifestada tantas veces por medio de la Medalla Milagrosa, nosotros, tus hijos amantes y confiados, te suplicamos que nos obtengas las gracias y favores que te pedimos en esta novena, si son provechosos para nuestras almas inmortales y para las almas por las que rezamos.

(menciona tu petición aquí…)

Tú sabes, oh María, cuántas veces nuestras almas han sido santuario de tu Hijo, que aborrece la iniquidad.

Obtennos, pues, un profundo aborrecimiento del pecado y aquella pureza de corazón que nos una solo a Dios, de modo que cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras tienda a Su mayor gloria. Obtennos también un espíritu de oración y de abnegación, para que recuperemos por la penitencia lo que hemos perdido por el pecado y lleguemos por fin a aquella morada bienaventurada donde tú eres la Reina de los ángeles y de los hombres. Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

Virgen Madre de Dios, María Inmaculada, nos dedicamos y consagramos a ti bajo el título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Que esta Medalla sea para cada uno de nosotros una señal segura de tu cariño hacia nosotros y un recuerdo constante de nuestros deberes para contigo. Mientras la llevemos, que seamos bendecidos con tu amorosa protección y conservados en la gracia de tu Hijo.

Oh Virgen poderosísima, Madre de nuestro Salvador, mantennos cerca de ti en cada momento de nuestra vida. Obtén para nosotros, tus hijos, la gracia de una buena muerte, para que, unidos a ti, gocemos para siempre de la felicidad del cielo. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 5

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

V. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

V. Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, por el mismo Espíritu, saborear el bien y gozar siempre de Su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

Señor Jesucristo, que te has dignado glorificar con innumerables milagros a la Santísima Virgen María, Inmaculada desde el primer instante de su Concepción, concede que todos los que imploran devotamente su protección en la tierra gocen eternamente de Tu presencia en el cielo. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Señor Jesucristo, que para realizar Tus mayores obras has elegido lo débil del mundo, para que ningún mortal se gloríe en Tu presencia, y que, para una fe mejor y más extendida en la Inmaculada Concepción de Tu Madre, quisiste manifestar la Medalla Milagrosa a santa Catalina Labouré, concédenos, te lo suplicamos, que, llenos de semejante humildad, glorifiquemos este misterio con palabras y obras. Amén.

ACORDAOS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes.

Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

ORACIÓN DE LA NOVENA

Oh Inmaculada Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra, penetrados de la más viva confianza en tu poderosa e infalible intercesión, manifestada tantas veces por medio de la Medalla Milagrosa, nosotros, tus hijos amantes y confiados, te suplicamos que nos obtengas las gracias y favores que te pedimos en esta novena, si son provechosos para nuestras almas inmortales y para las almas por las que rezamos.

(menciona tu petición aquí…)

Tú sabes, oh María, cuántas veces nuestras almas han sido santuario de tu Hijo, que aborrece la iniquidad.

Obtennos, pues, un profundo aborrecimiento del pecado y aquella pureza de corazón que nos una solo a Dios, de modo que cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras tienda a Su mayor gloria. Obtennos también un espíritu de oración y de abnegación, para que recuperemos por la penitencia lo que hemos perdido por el pecado y lleguemos por fin a aquella morada bienaventurada donde tú eres la Reina de los ángeles y de los hombres. Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

Virgen Madre de Dios, María Inmaculada, nos dedicamos y consagramos a ti bajo el título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Que esta Medalla sea para cada uno de nosotros una señal segura de tu cariño hacia nosotros y un recuerdo constante de nuestros deberes para contigo. Mientras la llevemos, que seamos bendecidos con tu amorosa protección y conservados en la gracia de tu Hijo.

Oh Virgen poderosísima, Madre de nuestro Salvador, mantennos cerca de ti en cada momento de nuestra vida. Obtén para nosotros, tus hijos, la gracia de una buena muerte, para que, unidos a ti, gocemos para siempre de la felicidad del cielo. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 6

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

V. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

V. Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, por el mismo Espíritu, saborear el bien y gozar siempre de Su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

Señor Jesucristo, que te has dignado glorificar con innumerables milagros a la Santísima Virgen María, Inmaculada desde el primer instante de su Concepción, concede que todos los que imploran devotamente su protección en la tierra gocen eternamente de Tu presencia en el cielo. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Señor Jesucristo, que para realizar Tus mayores obras has elegido lo débil del mundo, para que ningún mortal se gloríe en Tu presencia, y que, para una fe mejor y más extendida en la Inmaculada Concepción de Tu Madre, quisiste manifestar la Medalla Milagrosa a santa Catalina Labouré, concédenos, te lo suplicamos, que, llenos de semejante humildad, glorifiquemos este misterio con palabras y obras. Amén.

ACORDAOS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes.

Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

ORACIÓN DE LA NOVENA

Oh Inmaculada Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra, penetrados de la más viva confianza en tu poderosa e infalible intercesión, manifestada tantas veces por medio de la Medalla Milagrosa, nosotros, tus hijos amantes y confiados, te suplicamos que nos obtengas las gracias y favores que te pedimos en esta novena, si son provechosos para nuestras almas inmortales y para las almas por las que rezamos.

(menciona tu petición aquí…)

Tú sabes, oh María, cuántas veces nuestras almas han sido santuario de tu Hijo, que aborrece la iniquidad.

Obtennos, pues, un profundo aborrecimiento del pecado y aquella pureza de corazón que nos una solo a Dios, de modo que cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras tienda a Su mayor gloria. Obtennos también un espíritu de oración y de abnegación, para que recuperemos por la penitencia lo que hemos perdido por el pecado y lleguemos por fin a aquella morada bienaventurada donde tú eres la Reina de los ángeles y de los hombres. Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

Virgen Madre de Dios, María Inmaculada, nos dedicamos y consagramos a ti bajo el título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Que esta Medalla sea para cada uno de nosotros una señal segura de tu cariño hacia nosotros y un recuerdo constante de nuestros deberes para contigo. Mientras la llevemos, que seamos bendecidos con tu amorosa protección y conservados en la gracia de tu Hijo.

Oh Virgen poderosísima, Madre de nuestro Salvador, mantennos cerca de ti en cada momento de nuestra vida. Obtén para nosotros, tus hijos, la gracia de una buena muerte, para que, unidos a ti, gocemos para siempre de la felicidad del cielo. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 7

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

V. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

V. Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, por el mismo Espíritu, saborear el bien y gozar siempre de Su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

Señor Jesucristo, que te has dignado glorificar con innumerables milagros a la Santísima Virgen María, Inmaculada desde el primer instante de su Concepción, concede que todos los que imploran devotamente su protección en la tierra gocen eternamente de Tu presencia en el cielo. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Señor Jesucristo, que para realizar Tus mayores obras has elegido lo débil del mundo, para que ningún mortal se gloríe en Tu presencia, y que, para una fe mejor y más extendida en la Inmaculada Concepción de Tu Madre, quisiste manifestar la Medalla Milagrosa a santa Catalina Labouré, concédenos, te lo suplicamos, que, llenos de semejante humildad, glorifiquemos este misterio con palabras y obras. Amén.

ACORDAOS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes.

Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

ORACIÓN DE LA NOVENA

Oh Inmaculada Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra, penetrados de la más viva confianza en tu poderosa e infalible intercesión, manifestada tantas veces por medio de la Medalla Milagrosa, nosotros, tus hijos amantes y confiados, te suplicamos que nos obtengas las gracias y favores que te pedimos en esta novena, si son provechosos para nuestras almas inmortales y para las almas por las que rezamos.

(menciona tu petición aquí…)

Tú sabes, oh María, cuántas veces nuestras almas han sido santuario de tu Hijo, que aborrece la iniquidad.

Obtennos, pues, un profundo aborrecimiento del pecado y aquella pureza de corazón que nos una solo a Dios, de modo que cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras tienda a Su mayor gloria. Obtennos también un espíritu de oración y de abnegación, para que recuperemos por la penitencia lo que hemos perdido por el pecado y lleguemos por fin a aquella morada bienaventurada donde tú eres la Reina de los ángeles y de los hombres. Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

Virgen Madre de Dios, María Inmaculada, nos dedicamos y consagramos a ti bajo el título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Que esta Medalla sea para cada uno de nosotros una señal segura de tu cariño hacia nosotros y un recuerdo constante de nuestros deberes para contigo. Mientras la llevemos, que seamos bendecidos con tu amorosa protección y conservados en la gracia de tu Hijo.

Oh Virgen poderosísima, Madre de nuestro Salvador, mantennos cerca de ti en cada momento de nuestra vida. Obtén para nosotros, tus hijos, la gracia de una buena muerte, para que, unidos a ti, gocemos para siempre de la felicidad del cielo. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 8

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

V. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

V. Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, por el mismo Espíritu, saborear el bien y gozar siempre de Su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

Señor Jesucristo, que te has dignado glorificar con innumerables milagros a la Santísima Virgen María, Inmaculada desde el primer instante de su Concepción, concede que todos los que imploran devotamente su protección en la tierra gocen eternamente de Tu presencia en el cielo. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Señor Jesucristo, que para realizar Tus mayores obras has elegido lo débil del mundo, para que ningún mortal se gloríe en Tu presencia, y que, para una fe mejor y más extendida en la Inmaculada Concepción de Tu Madre, quisiste manifestar la Medalla Milagrosa a santa Catalina Labouré, concédenos, te lo suplicamos, que, llenos de semejante humildad, glorifiquemos este misterio con palabras y obras. Amén.

ACORDAOS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes.

Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

ORACIÓN DE LA NOVENA

Oh Inmaculada Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra, penetrados de la más viva confianza en tu poderosa e infalible intercesión, manifestada tantas veces por medio de la Medalla Milagrosa, nosotros, tus hijos amantes y confiados, te suplicamos que nos obtengas las gracias y favores que te pedimos en esta novena, si son provechosos para nuestras almas inmortales y para las almas por las que rezamos.

(menciona tu petición aquí…)

Tú sabes, oh María, cuántas veces nuestras almas han sido santuario de tu Hijo, que aborrece la iniquidad.

Obtennos, pues, un profundo aborrecimiento del pecado y aquella pureza de corazón que nos una solo a Dios, de modo que cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras tienda a Su mayor gloria. Obtennos también un espíritu de oración y de abnegación, para que recuperemos por la penitencia lo que hemos perdido por el pecado y lleguemos por fin a aquella morada bienaventurada donde tú eres la Reina de los ángeles y de los hombres. Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

Virgen Madre de Dios, María Inmaculada, nos dedicamos y consagramos a ti bajo el título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Que esta Medalla sea para cada uno de nosotros una señal segura de tu cariño hacia nosotros y un recuerdo constante de nuestros deberes para contigo. Mientras la llevemos, que seamos bendecidos con tu amorosa protección y conservados en la gracia de tu Hijo.

Oh Virgen poderosísima, Madre de nuestro Salvador, mantennos cerca de ti en cada momento de nuestra vida. Obtén para nosotros, tus hijos, la gracia de una buena muerte, para que, unidos a ti, gocemos para siempre de la felicidad del cielo. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 9

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

V. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

V. Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, por el mismo Espíritu, saborear el bien y gozar siempre de Su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

Señor Jesucristo, que te has dignado glorificar con innumerables milagros a la Santísima Virgen María, Inmaculada desde el primer instante de su Concepción, concede que todos los que imploran devotamente su protección en la tierra gocen eternamente de Tu presencia en el cielo. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Señor Jesucristo, que para realizar Tus mayores obras has elegido lo débil del mundo, para que ningún mortal se gloríe en Tu presencia, y que, para una fe mejor y más extendida en la Inmaculada Concepción de Tu Madre, quisiste manifestar la Medalla Milagrosa a santa Catalina Labouré, concédenos, te lo suplicamos, que, llenos de semejante humildad, glorifiquemos este misterio con palabras y obras. Amén.

ACORDAOS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes.

Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

ORACIÓN DE LA NOVENA

Oh Inmaculada Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra, penetrados de la más viva confianza en tu poderosa e infalible intercesión, manifestada tantas veces por medio de la Medalla Milagrosa, nosotros, tus hijos amantes y confiados, te suplicamos que nos obtengas las gracias y favores que te pedimos en esta novena, si son provechosos para nuestras almas inmortales y para las almas por las que rezamos.

(menciona tu petición aquí…)

Tú sabes, oh María, cuántas veces nuestras almas han sido santuario de tu Hijo, que aborrece la iniquidad.

Obtennos, pues, un profundo aborrecimiento del pecado y aquella pureza de corazón que nos una solo a Dios, de modo que cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras tienda a Su mayor gloria. Obtennos también un espíritu de oración y de abnegación, para que recuperemos por la penitencia lo que hemos perdido por el pecado y lleguemos por fin a aquella morada bienaventurada donde tú eres la Reina de los ángeles y de los hombres. Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

Virgen Madre de Dios, María Inmaculada, nos dedicamos y consagramos a ti bajo el título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Que esta Medalla sea para cada uno de nosotros una señal segura de tu cariño hacia nosotros y un recuerdo constante de nuestros deberes para contigo. Mientras la llevemos, que seamos bendecidos con tu amorosa protección y conservados en la gracia de tu Hijo.

Oh Virgen poderosísima, Madre de nuestro Salvador, mantennos cerca de ti en cada momento de nuestra vida. Obtén para nosotros, tus hijos, la gracia de una buena muerte, para que, unidos a ti, gocemos para siempre de la felicidad del cielo. Amén.

V. Oh María, sin pecado concebida,
R. Ruega por nosotros que recurrimos a ti. (3 veces)

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad