| Comienza la novena: | 5 de julio |
| Día festivo: | 14 de julio |
| Nacimiento: | 25 de mayo de 1550 |
| Muerte: | 14 de julio de 1614 |
Santo patrón de los enfermos, los hospitales, los enfermeros, los médicos, los adictos, quienes pasan apuros económicos y los moribundos
Novena a San Camilo de Lelis
San Camilo de Lelis, que fue soldado y jugador, se convirtió a una vida de caridad heroica y fundó la Orden de los Ministros de los Enfermos. Reza esta novena por la sanación, por quienes cuidan a los que sufren y por la gracia de una fe que se expresa en el amor al prójimo.
Nunca pierdas un día de oración
Recordatorios diarios + intenciones + oraciones grupales
DESCARGARPuedes rezar la completa Novena a San Camilo de Lelis debajo.
Día 1
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre misericordiosísimo, de muchas maneras has mostrado tu amor y tu cuidado a tu pueblo, especialmente a los pobres y a los enfermos. Porque tu siervo San Camilo mostró tu compasión de manera admirable, lo has acogido entre tus santos. Ponemos con confianza en las manos de San Camilo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, y por su intercesión te suplicamos que nos concedas tus abundantes gracias por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
I. San Camilo, viviste en la fe y en la fidelidad a nuestro Señor Jesucristo a pesar de las muchas pruebas de tu propia vida. En tu compasión por los pobres y los enfermos, fuiste un signo claro de que Dios vive y se preocupa por nosotros. En nuestros tiempos difíciles, muchos viven como si Dios estuviera muerto o ausente. Te pedimos que compartas con nosotros tu fe en la Persona de Jesús. Aunque vacilemos y seamos débiles, por medio de ti pedimos a Jesús que nos conceda una fe que se exprese en buenas obras y en la fidelidad a su voluntad salvadora. Te pedimos también que presentes esta petición a Dios, nuestro Padre… Por esto oramos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
II. San Camilo, mientras gastabas tu vida al servicio de los pobres y los enfermos, tu corazón y tu mente estaban firmemente centrados en las palabras de Jesús: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.
En los muchos pobres y enfermos que cuidaste viste la verdad de que Dios nunca abandona a su pueblo, ni siquiera en sus pruebas más difíciles. Tu esperanza en el amor de Dios no tenía límites. En nuestra propia vida, a menudo nos encontramos sin nada ni nadie con quien contar. Muchas veces somos como los pobres y enfermos que tú cuidabas.
Por tu intercesión, pedimos que la esperanza en el amor y la misericordia de Dios esté siempre en nuestros corazones. De hecho, aun ahora, esperamos el perdón de Dios por nuestros pecados, su cuidado sin fin y esta gracia
(menciona tu petición aquí…)
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
III. San Camilo, el Señor llenó tu corazón de un amor firme a Dios y de un amor abnegado al prójimo. De hecho, fue sobre todo por amor a Dios que gastaste tu vida en el amor y el servicio a los pobres, los enfermos y los moribundos.
En nuestra vida sabemos que el amor a Dios y el amor al prójimo son los mandamientos principales y, sin embargo, a menudo vivimos con egoísmo.
Te pedimos, San Camilo, que intercedas por nosotros ante el mismo Dios a quien tú amas. Que nuestros corazones se llenen de ese amor que viene de Dios, y que nuestra preocupación sea siempre el amor de Dios y el servicio a nuestro prójimo. Ahora queremos orar por las personas que llevamos en el corazón, nombrándolas ante Dios en silencio.
Que por tu intercesión sean atendidas sus necesidades. Oramos también por todos los enfermos y necesitados, por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
Ruega por nosotros, San Camilo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos: Señor Jesucristo, tú diste a San Camilo un singular espíritu de misericordia y de amor para servir a los pobres y a los enfermos y para conducir a los moribundos a tu Reino de paz y de amor.
Concédenos que, llenos de su espíritu y siguiendo su ejemplo, merezcamos, en el día de nuestro juicio, escuchar estas palabras del Evangelio: “Vengan, benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y me visitaron”. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 2
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre misericordiosísimo, de muchas maneras has mostrado tu amor y tu cuidado a tu pueblo, especialmente a los pobres y a los enfermos. Porque tu siervo San Camilo mostró tu compasión de manera admirable, lo has acogido entre tus santos. Ponemos con confianza en las manos de San Camilo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, y por su intercesión te suplicamos que nos concedas tus abundantes gracias por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
I. San Camilo, viviste en la fe y en la fidelidad a nuestro Señor Jesucristo a pesar de las muchas pruebas de tu propia vida. En tu compasión por los pobres y los enfermos, fuiste un signo claro de que Dios vive y se preocupa por nosotros. En nuestros tiempos difíciles, muchos viven como si Dios estuviera muerto o ausente. Te pedimos que compartas con nosotros tu fe en la Persona de Jesús. Aunque vacilemos y seamos débiles, por medio de ti pedimos a Jesús que nos conceda una fe que se exprese en buenas obras y en la fidelidad a su voluntad salvadora. Te pedimos también que presentes esta petición a Dios, nuestro Padre… Por esto oramos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
II. San Camilo, mientras gastabas tu vida al servicio de los pobres y los enfermos, tu corazón y tu mente estaban firmemente centrados en las palabras de Jesús: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.
En los muchos pobres y enfermos que cuidaste viste la verdad de que Dios nunca abandona a su pueblo, ni siquiera en sus pruebas más difíciles. Tu esperanza en el amor de Dios no tenía límites. En nuestra propia vida, a menudo nos encontramos sin nada ni nadie con quien contar. Muchas veces somos como los pobres y enfermos que tú cuidabas.
Por tu intercesión, pedimos que la esperanza en el amor y la misericordia de Dios esté siempre en nuestros corazones. De hecho, aun ahora, esperamos el perdón de Dios por nuestros pecados, su cuidado sin fin y esta gracia
(menciona tu petición aquí…)
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
III. San Camilo, el Señor llenó tu corazón de un amor firme a Dios y de un amor abnegado al prójimo. De hecho, fue sobre todo por amor a Dios que gastaste tu vida en el amor y el servicio a los pobres, los enfermos y los moribundos.
En nuestra vida sabemos que el amor a Dios y el amor al prójimo son los mandamientos principales y, sin embargo, a menudo vivimos con egoísmo.
Te pedimos, San Camilo, que intercedas por nosotros ante el mismo Dios a quien tú amas. Que nuestros corazones se llenen de ese amor que viene de Dios, y que nuestra preocupación sea siempre el amor de Dios y el servicio a nuestro prójimo. Ahora queremos orar por las personas que llevamos en el corazón, nombrándolas ante Dios en silencio.
Que por tu intercesión sean atendidas sus necesidades. Oramos también por todos los enfermos y necesitados, por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
Ruega por nosotros, San Camilo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos: Señor Jesucristo, tú diste a San Camilo un singular espíritu de misericordia y de amor para servir a los pobres y a los enfermos y para conducir a los moribundos a tu Reino de paz y de amor.
Concédenos que, llenos de su espíritu y siguiendo su ejemplo, merezcamos, en el día de nuestro juicio, escuchar estas palabras del Evangelio: “Vengan, benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y me visitaron”. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 3
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre misericordiosísimo, de muchas maneras has mostrado tu amor y tu cuidado a tu pueblo, especialmente a los pobres y a los enfermos. Porque tu siervo San Camilo mostró tu compasión de manera admirable, lo has acogido entre tus santos. Ponemos con confianza en las manos de San Camilo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, y por su intercesión te suplicamos que nos concedas tus abundantes gracias por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
I. San Camilo, viviste en la fe y en la fidelidad a nuestro Señor Jesucristo a pesar de las muchas pruebas de tu propia vida. En tu compasión por los pobres y los enfermos, fuiste un signo claro de que Dios vive y se preocupa por nosotros. En nuestros tiempos difíciles, muchos viven como si Dios estuviera muerto o ausente. Te pedimos que compartas con nosotros tu fe en la Persona de Jesús. Aunque vacilemos y seamos débiles, por medio de ti pedimos a Jesús que nos conceda una fe que se exprese en buenas obras y en la fidelidad a su voluntad salvadora. Te pedimos también que presentes esta petición a Dios, nuestro Padre… Por esto oramos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
II. San Camilo, mientras gastabas tu vida al servicio de los pobres y los enfermos, tu corazón y tu mente estaban firmemente centrados en las palabras de Jesús: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.
En los muchos pobres y enfermos que cuidaste viste la verdad de que Dios nunca abandona a su pueblo, ni siquiera en sus pruebas más difíciles. Tu esperanza en el amor de Dios no tenía límites. En nuestra propia vida, a menudo nos encontramos sin nada ni nadie con quien contar. Muchas veces somos como los pobres y enfermos que tú cuidabas.
Por tu intercesión, pedimos que la esperanza en el amor y la misericordia de Dios esté siempre en nuestros corazones. De hecho, aun ahora, esperamos el perdón de Dios por nuestros pecados, su cuidado sin fin y esta gracia
(menciona tu petición aquí…)
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
III. San Camilo, el Señor llenó tu corazón de un amor firme a Dios y de un amor abnegado al prójimo. De hecho, fue sobre todo por amor a Dios que gastaste tu vida en el amor y el servicio a los pobres, los enfermos y los moribundos.
En nuestra vida sabemos que el amor a Dios y el amor al prójimo son los mandamientos principales y, sin embargo, a menudo vivimos con egoísmo.
Te pedimos, San Camilo, que intercedas por nosotros ante el mismo Dios a quien tú amas. Que nuestros corazones se llenen de ese amor que viene de Dios, y que nuestra preocupación sea siempre el amor de Dios y el servicio a nuestro prójimo. Ahora queremos orar por las personas que llevamos en el corazón, nombrándolas ante Dios en silencio.
Que por tu intercesión sean atendidas sus necesidades. Oramos también por todos los enfermos y necesitados, por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
Ruega por nosotros, San Camilo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos: Señor Jesucristo, tú diste a San Camilo un singular espíritu de misericordia y de amor para servir a los pobres y a los enfermos y para conducir a los moribundos a tu Reino de paz y de amor.
Concédenos que, llenos de su espíritu y siguiendo su ejemplo, merezcamos, en el día de nuestro juicio, escuchar estas palabras del Evangelio: “Vengan, benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y me visitaron”. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 4
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre misericordiosísimo, de muchas maneras has mostrado tu amor y tu cuidado a tu pueblo, especialmente a los pobres y a los enfermos. Porque tu siervo San Camilo mostró tu compasión de manera admirable, lo has acogido entre tus santos. Ponemos con confianza en las manos de San Camilo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, y por su intercesión te suplicamos que nos concedas tus abundantes gracias por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
I. San Camilo, viviste en la fe y en la fidelidad a nuestro Señor Jesucristo a pesar de las muchas pruebas de tu propia vida. En tu compasión por los pobres y los enfermos, fuiste un signo claro de que Dios vive y se preocupa por nosotros. En nuestros tiempos difíciles, muchos viven como si Dios estuviera muerto o ausente. Te pedimos que compartas con nosotros tu fe en la Persona de Jesús. Aunque vacilemos y seamos débiles, por medio de ti pedimos a Jesús que nos conceda una fe que se exprese en buenas obras y en la fidelidad a su voluntad salvadora. Te pedimos también que presentes esta petición a Dios, nuestro Padre… Por esto oramos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
II. San Camilo, mientras gastabas tu vida al servicio de los pobres y los enfermos, tu corazón y tu mente estaban firmemente centrados en las palabras de Jesús: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.
En los muchos pobres y enfermos que cuidaste viste la verdad de que Dios nunca abandona a su pueblo, ni siquiera en sus pruebas más difíciles. Tu esperanza en el amor de Dios no tenía límites. En nuestra propia vida, a menudo nos encontramos sin nada ni nadie con quien contar. Muchas veces somos como los pobres y enfermos que tú cuidabas.
Por tu intercesión, pedimos que la esperanza en el amor y la misericordia de Dios esté siempre en nuestros corazones. De hecho, aun ahora, esperamos el perdón de Dios por nuestros pecados, su cuidado sin fin y esta gracia
(menciona tu petición aquí…)
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
III. San Camilo, el Señor llenó tu corazón de un amor firme a Dios y de un amor abnegado al prójimo. De hecho, fue sobre todo por amor a Dios que gastaste tu vida en el amor y el servicio a los pobres, los enfermos y los moribundos.
En nuestra vida sabemos que el amor a Dios y el amor al prójimo son los mandamientos principales y, sin embargo, a menudo vivimos con egoísmo.
Te pedimos, San Camilo, que intercedas por nosotros ante el mismo Dios a quien tú amas. Que nuestros corazones se llenen de ese amor que viene de Dios, y que nuestra preocupación sea siempre el amor de Dios y el servicio a nuestro prójimo. Ahora queremos orar por las personas que llevamos en el corazón, nombrándolas ante Dios en silencio.
Que por tu intercesión sean atendidas sus necesidades. Oramos también por todos los enfermos y necesitados, por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
Ruega por nosotros, San Camilo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos: Señor Jesucristo, tú diste a San Camilo un singular espíritu de misericordia y de amor para servir a los pobres y a los enfermos y para conducir a los moribundos a tu Reino de paz y de amor.
Concédenos que, llenos de su espíritu y siguiendo su ejemplo, merezcamos, en el día de nuestro juicio, escuchar estas palabras del Evangelio: “Vengan, benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y me visitaron”. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 5
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre misericordiosísimo, de muchas maneras has mostrado tu amor y tu cuidado a tu pueblo, especialmente a los pobres y a los enfermos. Porque tu siervo San Camilo mostró tu compasión de manera admirable, lo has acogido entre tus santos. Ponemos con confianza en las manos de San Camilo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, y por su intercesión te suplicamos que nos concedas tus abundantes gracias por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
I. San Camilo, viviste en la fe y en la fidelidad a nuestro Señor Jesucristo a pesar de las muchas pruebas de tu propia vida. En tu compasión por los pobres y los enfermos, fuiste un signo claro de que Dios vive y se preocupa por nosotros. En nuestros tiempos difíciles, muchos viven como si Dios estuviera muerto o ausente. Te pedimos que compartas con nosotros tu fe en la Persona de Jesús. Aunque vacilemos y seamos débiles, por medio de ti pedimos a Jesús que nos conceda una fe que se exprese en buenas obras y en la fidelidad a su voluntad salvadora. Te pedimos también que presentes esta petición a Dios, nuestro Padre… Por esto oramos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
II. San Camilo, mientras gastabas tu vida al servicio de los pobres y los enfermos, tu corazón y tu mente estaban firmemente centrados en las palabras de Jesús: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.
En los muchos pobres y enfermos que cuidaste viste la verdad de que Dios nunca abandona a su pueblo, ni siquiera en sus pruebas más difíciles. Tu esperanza en el amor de Dios no tenía límites. En nuestra propia vida, a menudo nos encontramos sin nada ni nadie con quien contar. Muchas veces somos como los pobres y enfermos que tú cuidabas.
Por tu intercesión, pedimos que la esperanza en el amor y la misericordia de Dios esté siempre en nuestros corazones. De hecho, aun ahora, esperamos el perdón de Dios por nuestros pecados, su cuidado sin fin y esta gracia
(menciona tu petición aquí…)
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
III. San Camilo, el Señor llenó tu corazón de un amor firme a Dios y de un amor abnegado al prójimo. De hecho, fue sobre todo por amor a Dios que gastaste tu vida en el amor y el servicio a los pobres, los enfermos y los moribundos.
En nuestra vida sabemos que el amor a Dios y el amor al prójimo son los mandamientos principales y, sin embargo, a menudo vivimos con egoísmo.
Te pedimos, San Camilo, que intercedas por nosotros ante el mismo Dios a quien tú amas. Que nuestros corazones se llenen de ese amor que viene de Dios, y que nuestra preocupación sea siempre el amor de Dios y el servicio a nuestro prójimo. Ahora queremos orar por las personas que llevamos en el corazón, nombrándolas ante Dios en silencio.
Que por tu intercesión sean atendidas sus necesidades. Oramos también por todos los enfermos y necesitados, por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
Ruega por nosotros, San Camilo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos: Señor Jesucristo, tú diste a San Camilo un singular espíritu de misericordia y de amor para servir a los pobres y a los enfermos y para conducir a los moribundos a tu Reino de paz y de amor.
Concédenos que, llenos de su espíritu y siguiendo su ejemplo, merezcamos, en el día de nuestro juicio, escuchar estas palabras del Evangelio: “Vengan, benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y me visitaron”. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 6
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre misericordiosísimo, de muchas maneras has mostrado tu amor y tu cuidado a tu pueblo, especialmente a los pobres y a los enfermos. Porque tu siervo San Camilo mostró tu compasión de manera admirable, lo has acogido entre tus santos. Ponemos con confianza en las manos de San Camilo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, y por su intercesión te suplicamos que nos concedas tus abundantes gracias por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
I. San Camilo, viviste en la fe y en la fidelidad a nuestro Señor Jesucristo a pesar de las muchas pruebas de tu propia vida. En tu compasión por los pobres y los enfermos, fuiste un signo claro de que Dios vive y se preocupa por nosotros. En nuestros tiempos difíciles, muchos viven como si Dios estuviera muerto o ausente. Te pedimos que compartas con nosotros tu fe en la Persona de Jesús. Aunque vacilemos y seamos débiles, por medio de ti pedimos a Jesús que nos conceda una fe que se exprese en buenas obras y en la fidelidad a su voluntad salvadora. Te pedimos también que presentes esta petición a Dios, nuestro Padre… Por esto oramos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
II. San Camilo, mientras gastabas tu vida al servicio de los pobres y los enfermos, tu corazón y tu mente estaban firmemente centrados en las palabras de Jesús: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.
En los muchos pobres y enfermos que cuidaste viste la verdad de que Dios nunca abandona a su pueblo, ni siquiera en sus pruebas más difíciles. Tu esperanza en el amor de Dios no tenía límites. En nuestra propia vida, a menudo nos encontramos sin nada ni nadie con quien contar. Muchas veces somos como los pobres y enfermos que tú cuidabas.
Por tu intercesión, pedimos que la esperanza en el amor y la misericordia de Dios esté siempre en nuestros corazones. De hecho, aun ahora, esperamos el perdón de Dios por nuestros pecados, su cuidado sin fin y esta gracia
(menciona tu petición aquí…)
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
III. San Camilo, el Señor llenó tu corazón de un amor firme a Dios y de un amor abnegado al prójimo. De hecho, fue sobre todo por amor a Dios que gastaste tu vida en el amor y el servicio a los pobres, los enfermos y los moribundos.
En nuestra vida sabemos que el amor a Dios y el amor al prójimo son los mandamientos principales y, sin embargo, a menudo vivimos con egoísmo.
Te pedimos, San Camilo, que intercedas por nosotros ante el mismo Dios a quien tú amas. Que nuestros corazones se llenen de ese amor que viene de Dios, y que nuestra preocupación sea siempre el amor de Dios y el servicio a nuestro prójimo. Ahora queremos orar por las personas que llevamos en el corazón, nombrándolas ante Dios en silencio.
Que por tu intercesión sean atendidas sus necesidades. Oramos también por todos los enfermos y necesitados, por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
Ruega por nosotros, San Camilo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos: Señor Jesucristo, tú diste a San Camilo un singular espíritu de misericordia y de amor para servir a los pobres y a los enfermos y para conducir a los moribundos a tu Reino de paz y de amor.
Concédenos que, llenos de su espíritu y siguiendo su ejemplo, merezcamos, en el día de nuestro juicio, escuchar estas palabras del Evangelio: “Vengan, benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y me visitaron”. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 7
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre misericordiosísimo, de muchas maneras has mostrado tu amor y tu cuidado a tu pueblo, especialmente a los pobres y a los enfermos. Porque tu siervo San Camilo mostró tu compasión de manera admirable, lo has acogido entre tus santos. Ponemos con confianza en las manos de San Camilo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, y por su intercesión te suplicamos que nos concedas tus abundantes gracias por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
I. San Camilo, viviste en la fe y en la fidelidad a nuestro Señor Jesucristo a pesar de las muchas pruebas de tu propia vida. En tu compasión por los pobres y los enfermos, fuiste un signo claro de que Dios vive y se preocupa por nosotros. En nuestros tiempos difíciles, muchos viven como si Dios estuviera muerto o ausente. Te pedimos que compartas con nosotros tu fe en la Persona de Jesús. Aunque vacilemos y seamos débiles, por medio de ti pedimos a Jesús que nos conceda una fe que se exprese en buenas obras y en la fidelidad a su voluntad salvadora. Te pedimos también que presentes esta petición a Dios, nuestro Padre… Por esto oramos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
II. San Camilo, mientras gastabas tu vida al servicio de los pobres y los enfermos, tu corazón y tu mente estaban firmemente centrados en las palabras de Jesús: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.
En los muchos pobres y enfermos que cuidaste viste la verdad de que Dios nunca abandona a su pueblo, ni siquiera en sus pruebas más difíciles. Tu esperanza en el amor de Dios no tenía límites. En nuestra propia vida, a menudo nos encontramos sin nada ni nadie con quien contar. Muchas veces somos como los pobres y enfermos que tú cuidabas.
Por tu intercesión, pedimos que la esperanza en el amor y la misericordia de Dios esté siempre en nuestros corazones. De hecho, aun ahora, esperamos el perdón de Dios por nuestros pecados, su cuidado sin fin y esta gracia
(menciona tu petición aquí…)
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
III. San Camilo, el Señor llenó tu corazón de un amor firme a Dios y de un amor abnegado al prójimo. De hecho, fue sobre todo por amor a Dios que gastaste tu vida en el amor y el servicio a los pobres, los enfermos y los moribundos.
En nuestra vida sabemos que el amor a Dios y el amor al prójimo son los mandamientos principales y, sin embargo, a menudo vivimos con egoísmo.
Te pedimos, San Camilo, que intercedas por nosotros ante el mismo Dios a quien tú amas. Que nuestros corazones se llenen de ese amor que viene de Dios, y que nuestra preocupación sea siempre el amor de Dios y el servicio a nuestro prójimo. Ahora queremos orar por las personas que llevamos en el corazón, nombrándolas ante Dios en silencio.
Que por tu intercesión sean atendidas sus necesidades. Oramos también por todos los enfermos y necesitados, por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
Ruega por nosotros, San Camilo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos: Señor Jesucristo, tú diste a San Camilo un singular espíritu de misericordia y de amor para servir a los pobres y a los enfermos y para conducir a los moribundos a tu Reino de paz y de amor.
Concédenos que, llenos de su espíritu y siguiendo su ejemplo, merezcamos, en el día de nuestro juicio, escuchar estas palabras del Evangelio: “Vengan, benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y me visitaron”. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 8
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre misericordiosísimo, de muchas maneras has mostrado tu amor y tu cuidado a tu pueblo, especialmente a los pobres y a los enfermos. Porque tu siervo San Camilo mostró tu compasión de manera admirable, lo has acogido entre tus santos. Ponemos con confianza en las manos de San Camilo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, y por su intercesión te suplicamos que nos concedas tus abundantes gracias por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
I. San Camilo, viviste en la fe y en la fidelidad a nuestro Señor Jesucristo a pesar de las muchas pruebas de tu propia vida. En tu compasión por los pobres y los enfermos, fuiste un signo claro de que Dios vive y se preocupa por nosotros. En nuestros tiempos difíciles, muchos viven como si Dios estuviera muerto o ausente. Te pedimos que compartas con nosotros tu fe en la Persona de Jesús. Aunque vacilemos y seamos débiles, por medio de ti pedimos a Jesús que nos conceda una fe que se exprese en buenas obras y en la fidelidad a su voluntad salvadora. Te pedimos también que presentes esta petición a Dios, nuestro Padre… Por esto oramos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
II. San Camilo, mientras gastabas tu vida al servicio de los pobres y los enfermos, tu corazón y tu mente estaban firmemente centrados en las palabras de Jesús: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.
En los muchos pobres y enfermos que cuidaste viste la verdad de que Dios nunca abandona a su pueblo, ni siquiera en sus pruebas más difíciles. Tu esperanza en el amor de Dios no tenía límites. En nuestra propia vida, a menudo nos encontramos sin nada ni nadie con quien contar. Muchas veces somos como los pobres y enfermos que tú cuidabas.
Por tu intercesión, pedimos que la esperanza en el amor y la misericordia de Dios esté siempre en nuestros corazones. De hecho, aun ahora, esperamos el perdón de Dios por nuestros pecados, su cuidado sin fin y esta gracia
(menciona tu petición aquí…)
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
III. San Camilo, el Señor llenó tu corazón de un amor firme a Dios y de un amor abnegado al prójimo. De hecho, fue sobre todo por amor a Dios que gastaste tu vida en el amor y el servicio a los pobres, los enfermos y los moribundos.
En nuestra vida sabemos que el amor a Dios y el amor al prójimo son los mandamientos principales y, sin embargo, a menudo vivimos con egoísmo.
Te pedimos, San Camilo, que intercedas por nosotros ante el mismo Dios a quien tú amas. Que nuestros corazones se llenen de ese amor que viene de Dios, y que nuestra preocupación sea siempre el amor de Dios y el servicio a nuestro prójimo. Ahora queremos orar por las personas que llevamos en el corazón, nombrándolas ante Dios en silencio.
Que por tu intercesión sean atendidas sus necesidades. Oramos también por todos los enfermos y necesitados, por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
Ruega por nosotros, San Camilo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos: Señor Jesucristo, tú diste a San Camilo un singular espíritu de misericordia y de amor para servir a los pobres y a los enfermos y para conducir a los moribundos a tu Reino de paz y de amor.
Concédenos que, llenos de su espíritu y siguiendo su ejemplo, merezcamos, en el día de nuestro juicio, escuchar estas palabras del Evangelio: “Vengan, benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y me visitaron”. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 9
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre misericordiosísimo, de muchas maneras has mostrado tu amor y tu cuidado a tu pueblo, especialmente a los pobres y a los enfermos. Porque tu siervo San Camilo mostró tu compasión de manera admirable, lo has acogido entre tus santos. Ponemos con confianza en las manos de San Camilo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, y por su intercesión te suplicamos que nos concedas tus abundantes gracias por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
I. San Camilo, viviste en la fe y en la fidelidad a nuestro Señor Jesucristo a pesar de las muchas pruebas de tu propia vida. En tu compasión por los pobres y los enfermos, fuiste un signo claro de que Dios vive y se preocupa por nosotros. En nuestros tiempos difíciles, muchos viven como si Dios estuviera muerto o ausente. Te pedimos que compartas con nosotros tu fe en la Persona de Jesús. Aunque vacilemos y seamos débiles, por medio de ti pedimos a Jesús que nos conceda una fe que se exprese en buenas obras y en la fidelidad a su voluntad salvadora. Te pedimos también que presentes esta petición a Dios, nuestro Padre… Por esto oramos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
II. San Camilo, mientras gastabas tu vida al servicio de los pobres y los enfermos, tu corazón y tu mente estaban firmemente centrados en las palabras de Jesús: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.
En los muchos pobres y enfermos que cuidaste viste la verdad de que Dios nunca abandona a su pueblo, ni siquiera en sus pruebas más difíciles. Tu esperanza en el amor de Dios no tenía límites. En nuestra propia vida, a menudo nos encontramos sin nada ni nadie con quien contar. Muchas veces somos como los pobres y enfermos que tú cuidabas.
Por tu intercesión, pedimos que la esperanza en el amor y la misericordia de Dios esté siempre en nuestros corazones. De hecho, aun ahora, esperamos el perdón de Dios por nuestros pecados, su cuidado sin fin y esta gracia
(menciona tu petición aquí…)
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
III. San Camilo, el Señor llenó tu corazón de un amor firme a Dios y de un amor abnegado al prójimo. De hecho, fue sobre todo por amor a Dios que gastaste tu vida en el amor y el servicio a los pobres, los enfermos y los moribundos.
En nuestra vida sabemos que el amor a Dios y el amor al prójimo son los mandamientos principales y, sin embargo, a menudo vivimos con egoísmo.
Te pedimos, San Camilo, que intercedas por nosotros ante el mismo Dios a quien tú amas. Que nuestros corazones se llenen de ese amor que viene de Dios, y que nuestra preocupación sea siempre el amor de Dios y el servicio a nuestro prójimo. Ahora queremos orar por las personas que llevamos en el corazón, nombrándolas ante Dios en silencio.
Que por tu intercesión sean atendidas sus necesidades. Oramos también por todos los enfermos y necesitados, por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre.
Ruega por nosotros, San Camilo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos: Señor Jesucristo, tú diste a San Camilo un singular espíritu de misericordia y de amor para servir a los pobres y a los enfermos y para conducir a los moribundos a tu Reino de paz y de amor.
Concédenos que, llenos de su espíritu y siguiendo su ejemplo, merezcamos, en el día de nuestro juicio, escuchar estas palabras del Evangelio: “Vengan, benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y me visitaron”. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”