| Comienza la novena: | 6 de mayo |
| Día festivo: | 15 de mayo |
| Nacimiento: | 1070 |
| Muerte: | 1130 |
Santo patrón de agricultores, campesinos, jornaleros, la agricultura y los albañiles
Novena a San Isidro Labrador
San Isidro Labrador fue un humilde labrador español cuya humildad le mereció muchos milagros de Dios. Es el santo patrón de los agricultores, campesinos, jornaleros, la agricultura y los albañiles.
Nunca pierdas un día de oración
Recordatorios diarios + intenciones + oraciones grupales
DESCARGARPuedes rezar la completa Novena a San Isidro Labrador debajo.
Día 1
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
San Isidro, viviste una vida humilde trabajando la tierra.
Asistías a la Santa Misa cada mañana, lo que ponía en peligro el empleo que permitía a tu familia comer.
El Señor recompensó tu amor enviando a sus ángeles a arar los campos mientras tú estabas en la iglesia.
Querido Isidro, pide a Nuestro Señor Jesús que ponga una fe profunda en nuestros corazones y la riegue cada día con tus oraciones, para que progresemos en santidad como lo hiciste tú.
Ruega para que, a medida que nuestro corazón crece en amor y humildad, seamos un signo viviente de Jesús para quienes nos rodean.
Como labrador que usaste tus manos para sacar de la tierra alimento que nutre, te pedimos que ruegues a Jesús que nos bendiga con una cosecha abundante.
Ruega para que nuestras manos y cuerpos permanezcan fuertes, a fin de que podamos cultivar la tierra que Dios nos ha dado.
Pide a Jesús que cuide de nuestros huertos como cuida de nuestros corazones.
Ruega para que la maleza se mantenga lejos de nuestros campos y, del mismo modo, danos aversión al pecado.
(menciona tu petición aquí…)
Humildemente te pedimos que lleves las peticiones que guardamos en nuestro corazón a nuestro amorosísimo y generoso Señor.
Amén.
Padre Nuestro
Dios te salve, María
Gloria al Padre
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Día 2
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
San Isidro, viviste una vida humilde trabajando la tierra.
Asistías a la Santa Misa cada mañana, lo que ponía en peligro el empleo que permitía a tu familia comer.
El Señor recompensó tu amor enviando a sus ángeles a arar los campos mientras tú estabas en la iglesia.
Querido Isidro, pide a Nuestro Señor Jesús que ponga una fe profunda en nuestros corazones y la riegue cada día con tus oraciones, para que progresemos en santidad como lo hiciste tú.
Ruega para que, a medida que nuestro corazón crece en amor y humildad, seamos un signo viviente de Jesús para quienes nos rodean.
Como labrador que usaste tus manos para sacar de la tierra alimento que nutre, te pedimos que ruegues a Jesús que nos bendiga con una cosecha abundante.
Ruega para que nuestras manos y cuerpos permanezcan fuertes, a fin de que podamos cultivar la tierra que Dios nos ha dado.
Pide a Jesús que cuide de nuestros huertos como cuida de nuestros corazones.
Ruega para que la maleza se mantenga lejos de nuestros campos y, del mismo modo, danos aversión al pecado.
(menciona tu petición aquí…)
Humildemente te pedimos que lleves las peticiones que guardamos en nuestro corazón a nuestro amorosísimo y generoso Señor.
Amén.
Padre Nuestro
Dios te salve, María
Gloria al Padre
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Día 3
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
San Isidro, viviste una vida humilde trabajando la tierra.
Asistías a la Santa Misa cada mañana, lo que ponía en peligro el empleo que permitía a tu familia comer.
El Señor recompensó tu amor enviando a sus ángeles a arar los campos mientras tú estabas en la iglesia.
Querido Isidro, pide a Nuestro Señor Jesús que ponga una fe profunda en nuestros corazones y la riegue cada día con tus oraciones, para que progresemos en santidad como lo hiciste tú.
Ruega para que, a medida que nuestro corazón crece en amor y humildad, seamos un signo viviente de Jesús para quienes nos rodean.
Como labrador que usaste tus manos para sacar de la tierra alimento que nutre, te pedimos que ruegues a Jesús que nos bendiga con una cosecha abundante.
Ruega para que nuestras manos y cuerpos permanezcan fuertes, a fin de que podamos cultivar la tierra que Dios nos ha dado.
Pide a Jesús que cuide de nuestros huertos como cuida de nuestros corazones.
Ruega para que la maleza se mantenga lejos de nuestros campos y, del mismo modo, danos aversión al pecado.
(menciona tu petición aquí…)
Humildemente te pedimos que lleves las peticiones que guardamos en nuestro corazón a nuestro amorosísimo y generoso Señor.
Amén.
Padre Nuestro
Dios te salve, María
Gloria al Padre
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Día 4
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
San Isidro, viviste una vida humilde trabajando la tierra.
Asistías a la Santa Misa cada mañana, lo que ponía en peligro el empleo que permitía a tu familia comer.
El Señor recompensó tu amor enviando a sus ángeles a arar los campos mientras tú estabas en la iglesia.
Querido Isidro, pide a Nuestro Señor Jesús que ponga una fe profunda en nuestros corazones y la riegue cada día con tus oraciones, para que progresemos en santidad como lo hiciste tú.
Ruega para que, a medida que nuestro corazón crece en amor y humildad, seamos un signo viviente de Jesús para quienes nos rodean.
Como labrador que usaste tus manos para sacar de la tierra alimento que nutre, te pedimos que ruegues a Jesús que nos bendiga con una cosecha abundante.
Ruega para que nuestras manos y cuerpos permanezcan fuertes, a fin de que podamos cultivar la tierra que Dios nos ha dado.
Pide a Jesús que cuide de nuestros huertos como cuida de nuestros corazones.
Ruega para que la maleza se mantenga lejos de nuestros campos y, del mismo modo, danos aversión al pecado.
(menciona tu petición aquí…)
Humildemente te pedimos que lleves las peticiones que guardamos en nuestro corazón a nuestro amorosísimo y generoso Señor.
Amén.
Padre Nuestro
Dios te salve, María
Gloria al Padre
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Día 5
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
San Isidro, viviste una vida humilde trabajando la tierra.
Asistías a la Santa Misa cada mañana, lo que ponía en peligro el empleo que permitía a tu familia comer.
El Señor recompensó tu amor enviando a sus ángeles a arar los campos mientras tú estabas en la iglesia.
Querido Isidro, pide a Nuestro Señor Jesús que ponga una fe profunda en nuestros corazones y la riegue cada día con tus oraciones, para que progresemos en santidad como lo hiciste tú.
Ruega para que, a medida que nuestro corazón crece en amor y humildad, seamos un signo viviente de Jesús para quienes nos rodean.
Como labrador que usaste tus manos para sacar de la tierra alimento que nutre, te pedimos que ruegues a Jesús que nos bendiga con una cosecha abundante.
Ruega para que nuestras manos y cuerpos permanezcan fuertes, a fin de que podamos cultivar la tierra que Dios nos ha dado.
Pide a Jesús que cuide de nuestros huertos como cuida de nuestros corazones.
Ruega para que la maleza se mantenga lejos de nuestros campos y, del mismo modo, danos aversión al pecado.
(menciona tu petición aquí…)
Humildemente te pedimos que lleves las peticiones que guardamos en nuestro corazón a nuestro amorosísimo y generoso Señor.
Amén.
Padre Nuestro
Dios te salve, María
Gloria al Padre
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Día 6
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
San Isidro, viviste una vida humilde trabajando la tierra.
Asistías a la Santa Misa cada mañana, lo que ponía en peligro el empleo que permitía a tu familia comer.
El Señor recompensó tu amor enviando a sus ángeles a arar los campos mientras tú estabas en la iglesia.
Querido Isidro, pide a Nuestro Señor Jesús que ponga una fe profunda en nuestros corazones y la riegue cada día con tus oraciones, para que progresemos en santidad como lo hiciste tú.
Ruega para que, a medida que nuestro corazón crece en amor y humildad, seamos un signo viviente de Jesús para quienes nos rodean.
Como labrador que usaste tus manos para sacar de la tierra alimento que nutre, te pedimos que ruegues a Jesús que nos bendiga con una cosecha abundante.
Ruega para que nuestras manos y cuerpos permanezcan fuertes, a fin de que podamos cultivar la tierra que Dios nos ha dado.
Pide a Jesús que cuide de nuestros huertos como cuida de nuestros corazones.
Ruega para que la maleza se mantenga lejos de nuestros campos y, del mismo modo, danos aversión al pecado.
(menciona tu petición aquí…)
Humildemente te pedimos que lleves las peticiones que guardamos en nuestro corazón a nuestro amorosísimo y generoso Señor.
Amén.
Padre Nuestro
Dios te salve, María
Gloria al Padre
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Día 7
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
San Isidro, viviste una vida humilde trabajando la tierra.
Asistías a la Santa Misa cada mañana, lo que ponía en peligro el empleo que permitía a tu familia comer.
El Señor recompensó tu amor enviando a sus ángeles a arar los campos mientras tú estabas en la iglesia.
Querido Isidro, pide a Nuestro Señor Jesús que ponga una fe profunda en nuestros corazones y la riegue cada día con tus oraciones, para que progresemos en santidad como lo hiciste tú.
Ruega para que, a medida que nuestro corazón crece en amor y humildad, seamos un signo viviente de Jesús para quienes nos rodean.
Como labrador que usaste tus manos para sacar de la tierra alimento que nutre, te pedimos que ruegues a Jesús que nos bendiga con una cosecha abundante.
Ruega para que nuestras manos y cuerpos permanezcan fuertes, a fin de que podamos cultivar la tierra que Dios nos ha dado.
Pide a Jesús que cuide de nuestros huertos como cuida de nuestros corazones.
Ruega para que la maleza se mantenga lejos de nuestros campos y, del mismo modo, danos aversión al pecado.
(menciona tu petición aquí…)
Humildemente te pedimos que lleves las peticiones que guardamos en nuestro corazón a nuestro amorosísimo y generoso Señor.
Amén.
Padre Nuestro
Dios te salve, María
Gloria al Padre
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Día 8
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
San Isidro, viviste una vida humilde trabajando la tierra.
Asistías a la Santa Misa cada mañana, lo que ponía en peligro el empleo que permitía a tu familia comer.
El Señor recompensó tu amor enviando a sus ángeles a arar los campos mientras tú estabas en la iglesia.
Querido Isidro, pide a Nuestro Señor Jesús que ponga una fe profunda en nuestros corazones y la riegue cada día con tus oraciones, para que progresemos en santidad como lo hiciste tú.
Ruega para que, a medida que nuestro corazón crece en amor y humildad, seamos un signo viviente de Jesús para quienes nos rodean.
Como labrador que usaste tus manos para sacar de la tierra alimento que nutre, te pedimos que ruegues a Jesús que nos bendiga con una cosecha abundante.
Ruega para que nuestras manos y cuerpos permanezcan fuertes, a fin de que podamos cultivar la tierra que Dios nos ha dado.
Pide a Jesús que cuide de nuestros huertos como cuida de nuestros corazones.
Ruega para que la maleza se mantenga lejos de nuestros campos y, del mismo modo, danos aversión al pecado.
(menciona tu petición aquí…)
Humildemente te pedimos que lleves las peticiones que guardamos en nuestro corazón a nuestro amorosísimo y generoso Señor.
Amén.
Padre Nuestro
Dios te salve, María
Gloria al Padre
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Día 9
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
San Isidro, viviste una vida humilde trabajando la tierra.
Asistías a la Santa Misa cada mañana, lo que ponía en peligro el empleo que permitía a tu familia comer.
El Señor recompensó tu amor enviando a sus ángeles a arar los campos mientras tú estabas en la iglesia.
Querido Isidro, pide a Nuestro Señor Jesús que ponga una fe profunda en nuestros corazones y la riegue cada día con tus oraciones, para que progresemos en santidad como lo hiciste tú.
Ruega para que, a medida que nuestro corazón crece en amor y humildad, seamos un signo viviente de Jesús para quienes nos rodean.
Como labrador que usaste tus manos para sacar de la tierra alimento que nutre, te pedimos que ruegues a Jesús que nos bendiga con una cosecha abundante.
Ruega para que nuestras manos y cuerpos permanezcan fuertes, a fin de que podamos cultivar la tierra que Dios nos ha dado.
Pide a Jesús que cuide de nuestros huertos como cuida de nuestros corazones.
Ruega para que la maleza se mantenga lejos de nuestros campos y, del mismo modo, danos aversión al pecado.
(menciona tu petición aquí…)
Humildemente te pedimos que lleves las peticiones que guardamos en nuestro corazón a nuestro amorosísimo y generoso Señor.
Amén.
Padre Nuestro
Dios te salve, María
Gloria al Padre
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.