| Comienza la novena: | 22 de abril |
| Día festivo: | 1 de mayo |
| Nacimiento: | 0 |
| Muerte: | 30 |
Santo patrón de los desempleados, encontrar trabajo, el subempleo, el trabajo
Novena a San José Obrero
San José representa el verdadero modelo de trabajo para los católicos y para todas las personas, pues tuvo el supremo honor de trabajar con Jesucristo en el taller de carpintería de Nazaret. Reza esta novena para encontrar trabajo y pedir ayuda en tu trabajo.
Nunca pierdas un día de oración
Recordatorios diarios + intenciones + oraciones grupales
DESCARGARPuedes rezar la completa Novena a San José Obrero debajo.
Día 1
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Querido san José, doy gracias a Dios por tu privilegio de haber podido trabajar codo con codo con Jesús en el taller de carpintería de Nazaret.
Como prenda de tu propia gratitud a Dios, obtenme la gracia de respetar la dignidad del trabajo y de estar siempre contento con la posición en la vida, por humilde que sea, en la que la Divina Providencia quiera ponerme.
Enséñame a trabajar para Dios y con Dios, con espíritu de humildad y de oración, como tú lo hiciste, para que ofrezca mi esfuerzo unido al sacrificio de Jesús en la Santa Misa en reparación de mis pecados y gane abundantes méritos para el cielo.
San José, yo, tu hijo indigno, te saludo. Tú eres el fiel protector e intercesor de todos los que te aman y veneran.
Tú sabes que tengo especial confianza en ti y que, después de nuestro Señor y de Nuestra Señora, pongo en ti toda mi esperanza de salvación, porque eres especialmente poderoso ante Dios y nunca abandonarás a tus fieles servidores.
Por eso te invoco humildemente y me encomiendo a tu intercesión, con todos mis seres queridos y todo lo que me pertenece.
Te suplico, por tu amor a nuestro Señor y a Nuestra Señora, que no me abandones durante la vida y que me asistas en la hora de mi muerte. Glorioso san José, esposo de la Virgen Inmaculada, obtenme un alma pura, humilde y caritativa y una perfecta conformidad con la Voluntad divina. Sé mi guía, mi padre y mi modelo durante la vida, para que merezca morir como tú, en los brazos de nuestro Señor y de Nuestra Señora.
Amable san José, fiel seguidor de Jesucristo, elevo hacia ti mi corazón para implorar tu poderosa intercesión y obtener del Divino Corazón de Jesús todas las gracias necesarias para mi bien espiritual y temporal, en particular la gracia de una buena muerte y la gracia especial que ahora imploro:
(menciona tu petición aquí…)
Custodio del Verbo Encarnado, confío en que tus oraciones en mi favor serán escuchadas benignamente ante el trono de Dios. Amén.
Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen María, mi amable protector, san José, que jamás se ha oído decir que nadie haya invocado tu protección o pedido tu auxilio sin haber sido consolado. Animado con esta confianza, vengo a ti y a ti me encomiendo humildemente. No desprecies mis súplicas, oh padre adoptivo del Redentor, antes bien acógelas benignamente. Amén.
Oración del papa León XIII a san José (de la encíclica Quamquam Pluries)
A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima Esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.
Por aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, te suplicamos humildemente que vuelvas benigno los ojos a la heredad que con Su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.
Protege, oh providentísimo custodio de la Sagrada Familia, a la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros, oh padre amantísimo, toda mancha de error y de corrupción; asístenos propicio desde el cielo, oh fortísimo libertador nuestro, en esta lucha contra el poder de las tinieblas.
Y así como en otro tiempo libraste al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad. Protégenos siempre a cada uno de nosotros con tu patrocinio, para que, a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 2
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Querido san José, doy gracias a Dios por tu privilegio de haber podido trabajar codo con codo con Jesús en el taller de carpintería de Nazaret.
Como prenda de tu propia gratitud a Dios, obtenme la gracia de respetar la dignidad del trabajo y de estar siempre contento con la posición en la vida, por humilde que sea, en la que la Divina Providencia quiera ponerme.
Enséñame a trabajar para Dios y con Dios, con espíritu de humildad y de oración, como tú lo hiciste, para que ofrezca mi esfuerzo unido al sacrificio de Jesús en la Santa Misa en reparación de mis pecados y gane abundantes méritos para el cielo.
San José, yo, tu hijo indigno, te saludo. Tú eres el fiel protector e intercesor de todos los que te aman y veneran.
Tú sabes que tengo especial confianza en ti y que, después de nuestro Señor y de Nuestra Señora, pongo en ti toda mi esperanza de salvación, porque eres especialmente poderoso ante Dios y nunca abandonarás a tus fieles servidores.
Por eso te invoco humildemente y me encomiendo a tu intercesión, con todos mis seres queridos y todo lo que me pertenece.
Te suplico, por tu amor a nuestro Señor y a Nuestra Señora, que no me abandones durante la vida y que me asistas en la hora de mi muerte. Glorioso san José, esposo de la Virgen Inmaculada, obtenme un alma pura, humilde y caritativa y una perfecta conformidad con la Voluntad divina. Sé mi guía, mi padre y mi modelo durante la vida, para que merezca morir como tú, en los brazos de nuestro Señor y de Nuestra Señora.
Amable san José, fiel seguidor de Jesucristo, elevo hacia ti mi corazón para implorar tu poderosa intercesión y obtener del Divino Corazón de Jesús todas las gracias necesarias para mi bien espiritual y temporal, en particular la gracia de una buena muerte y la gracia especial que ahora imploro:
(menciona tu petición aquí…)
Custodio del Verbo Encarnado, confío en que tus oraciones en mi favor serán escuchadas benignamente ante el trono de Dios. Amén.
Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen María, mi amable protector, san José, que jamás se ha oído decir que nadie haya invocado tu protección o pedido tu auxilio sin haber sido consolado. Animado con esta confianza, vengo a ti y a ti me encomiendo humildemente. No desprecies mis súplicas, oh padre adoptivo del Redentor, antes bien acógelas benignamente. Amén.
Oración del papa León XIII a san José (de la encíclica Quamquam Pluries)
A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima Esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.
Por aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, te suplicamos humildemente que vuelvas benigno los ojos a la heredad que con Su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.
Protege, oh providentísimo custodio de la Sagrada Familia, a la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros, oh padre amantísimo, toda mancha de error y de corrupción; asístenos propicio desde el cielo, oh fortísimo libertador nuestro, en esta lucha contra el poder de las tinieblas.
Y así como en otro tiempo libraste al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad. Protégenos siempre a cada uno de nosotros con tu patrocinio, para que, a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 3
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Querido san José, doy gracias a Dios por tu privilegio de haber podido trabajar codo con codo con Jesús en el taller de carpintería de Nazaret.
Como prenda de tu propia gratitud a Dios, obtenme la gracia de respetar la dignidad del trabajo y de estar siempre contento con la posición en la vida, por humilde que sea, en la que la Divina Providencia quiera ponerme.
Enséñame a trabajar para Dios y con Dios, con espíritu de humildad y de oración, como tú lo hiciste, para que ofrezca mi esfuerzo unido al sacrificio de Jesús en la Santa Misa en reparación de mis pecados y gane abundantes méritos para el cielo.
San José, yo, tu hijo indigno, te saludo. Tú eres el fiel protector e intercesor de todos los que te aman y veneran.
Tú sabes que tengo especial confianza en ti y que, después de nuestro Señor y de Nuestra Señora, pongo en ti toda mi esperanza de salvación, porque eres especialmente poderoso ante Dios y nunca abandonarás a tus fieles servidores.
Por eso te invoco humildemente y me encomiendo a tu intercesión, con todos mis seres queridos y todo lo que me pertenece.
Te suplico, por tu amor a nuestro Señor y a Nuestra Señora, que no me abandones durante la vida y que me asistas en la hora de mi muerte. Glorioso san José, esposo de la Virgen Inmaculada, obtenme un alma pura, humilde y caritativa y una perfecta conformidad con la Voluntad divina. Sé mi guía, mi padre y mi modelo durante la vida, para que merezca morir como tú, en los brazos de nuestro Señor y de Nuestra Señora.
Amable san José, fiel seguidor de Jesucristo, elevo hacia ti mi corazón para implorar tu poderosa intercesión y obtener del Divino Corazón de Jesús todas las gracias necesarias para mi bien espiritual y temporal, en particular la gracia de una buena muerte y la gracia especial que ahora imploro:
(menciona tu petición aquí…)
Custodio del Verbo Encarnado, confío en que tus oraciones en mi favor serán escuchadas benignamente ante el trono de Dios. Amén.
Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen María, mi amable protector, san José, que jamás se ha oído decir que nadie haya invocado tu protección o pedido tu auxilio sin haber sido consolado. Animado con esta confianza, vengo a ti y a ti me encomiendo humildemente. No desprecies mis súplicas, oh padre adoptivo del Redentor, antes bien acógelas benignamente. Amén.
Oración del papa León XIII a san José (de la encíclica Quamquam Pluries)
A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima Esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.
Por aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, te suplicamos humildemente que vuelvas benigno los ojos a la heredad que con Su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.
Protege, oh providentísimo custodio de la Sagrada Familia, a la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros, oh padre amantísimo, toda mancha de error y de corrupción; asístenos propicio desde el cielo, oh fortísimo libertador nuestro, en esta lucha contra el poder de las tinieblas.
Y así como en otro tiempo libraste al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad. Protégenos siempre a cada uno de nosotros con tu patrocinio, para que, a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 4
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Querido san José, doy gracias a Dios por tu privilegio de haber podido trabajar codo con codo con Jesús en el taller de carpintería de Nazaret.
Como prenda de tu propia gratitud a Dios, obtenme la gracia de respetar la dignidad del trabajo y de estar siempre contento con la posición en la vida, por humilde que sea, en la que la Divina Providencia quiera ponerme.
Enséñame a trabajar para Dios y con Dios, con espíritu de humildad y de oración, como tú lo hiciste, para que ofrezca mi esfuerzo unido al sacrificio de Jesús en la Santa Misa en reparación de mis pecados y gane abundantes méritos para el cielo.
San José, yo, tu hijo indigno, te saludo. Tú eres el fiel protector e intercesor de todos los que te aman y veneran.
Tú sabes que tengo especial confianza en ti y que, después de nuestro Señor y de Nuestra Señora, pongo en ti toda mi esperanza de salvación, porque eres especialmente poderoso ante Dios y nunca abandonarás a tus fieles servidores.
Por eso te invoco humildemente y me encomiendo a tu intercesión, con todos mis seres queridos y todo lo que me pertenece.
Te suplico, por tu amor a nuestro Señor y a Nuestra Señora, que no me abandones durante la vida y que me asistas en la hora de mi muerte. Glorioso san José, esposo de la Virgen Inmaculada, obtenme un alma pura, humilde y caritativa y una perfecta conformidad con la Voluntad divina. Sé mi guía, mi padre y mi modelo durante la vida, para que merezca morir como tú, en los brazos de nuestro Señor y de Nuestra Señora.
Amable san José, fiel seguidor de Jesucristo, elevo hacia ti mi corazón para implorar tu poderosa intercesión y obtener del Divino Corazón de Jesús todas las gracias necesarias para mi bien espiritual y temporal, en particular la gracia de una buena muerte y la gracia especial que ahora imploro:
(menciona tu petición aquí…)
Custodio del Verbo Encarnado, confío en que tus oraciones en mi favor serán escuchadas benignamente ante el trono de Dios. Amén.
Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen María, mi amable protector, san José, que jamás se ha oído decir que nadie haya invocado tu protección o pedido tu auxilio sin haber sido consolado. Animado con esta confianza, vengo a ti y a ti me encomiendo humildemente. No desprecies mis súplicas, oh padre adoptivo del Redentor, antes bien acógelas benignamente. Amén.
Oración del papa León XIII a san José (de la encíclica Quamquam Pluries)
A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima Esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.
Por aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, te suplicamos humildemente que vuelvas benigno los ojos a la heredad que con Su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.
Protege, oh providentísimo custodio de la Sagrada Familia, a la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros, oh padre amantísimo, toda mancha de error y de corrupción; asístenos propicio desde el cielo, oh fortísimo libertador nuestro, en esta lucha contra el poder de las tinieblas.
Y así como en otro tiempo libraste al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad. Protégenos siempre a cada uno de nosotros con tu patrocinio, para que, a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 5
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Querido san José, doy gracias a Dios por tu privilegio de haber podido trabajar codo con codo con Jesús en el taller de carpintería de Nazaret.
Como prenda de tu propia gratitud a Dios, obtenme la gracia de respetar la dignidad del trabajo y de estar siempre contento con la posición en la vida, por humilde que sea, en la que la Divina Providencia quiera ponerme.
Enséñame a trabajar para Dios y con Dios, con espíritu de humildad y de oración, como tú lo hiciste, para que ofrezca mi esfuerzo unido al sacrificio de Jesús en la Santa Misa en reparación de mis pecados y gane abundantes méritos para el cielo.
San José, yo, tu hijo indigno, te saludo. Tú eres el fiel protector e intercesor de todos los que te aman y veneran.
Tú sabes que tengo especial confianza en ti y que, después de nuestro Señor y de Nuestra Señora, pongo en ti toda mi esperanza de salvación, porque eres especialmente poderoso ante Dios y nunca abandonarás a tus fieles servidores.
Por eso te invoco humildemente y me encomiendo a tu intercesión, con todos mis seres queridos y todo lo que me pertenece.
Te suplico, por tu amor a nuestro Señor y a Nuestra Señora, que no me abandones durante la vida y que me asistas en la hora de mi muerte. Glorioso san José, esposo de la Virgen Inmaculada, obtenme un alma pura, humilde y caritativa y una perfecta conformidad con la Voluntad divina. Sé mi guía, mi padre y mi modelo durante la vida, para que merezca morir como tú, en los brazos de nuestro Señor y de Nuestra Señora.
Amable san José, fiel seguidor de Jesucristo, elevo hacia ti mi corazón para implorar tu poderosa intercesión y obtener del Divino Corazón de Jesús todas las gracias necesarias para mi bien espiritual y temporal, en particular la gracia de una buena muerte y la gracia especial que ahora imploro:
(menciona tu petición aquí…)
Custodio del Verbo Encarnado, confío en que tus oraciones en mi favor serán escuchadas benignamente ante el trono de Dios. Amén.
Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen María, mi amable protector, san José, que jamás se ha oído decir que nadie haya invocado tu protección o pedido tu auxilio sin haber sido consolado. Animado con esta confianza, vengo a ti y a ti me encomiendo humildemente. No desprecies mis súplicas, oh padre adoptivo del Redentor, antes bien acógelas benignamente. Amén.
Oración del papa León XIII a san José (de la encíclica Quamquam Pluries)
A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima Esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.
Por aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, te suplicamos humildemente que vuelvas benigno los ojos a la heredad que con Su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.
Protege, oh providentísimo custodio de la Sagrada Familia, a la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros, oh padre amantísimo, toda mancha de error y de corrupción; asístenos propicio desde el cielo, oh fortísimo libertador nuestro, en esta lucha contra el poder de las tinieblas.
Y así como en otro tiempo libraste al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad. Protégenos siempre a cada uno de nosotros con tu patrocinio, para que, a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 6
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Querido san José, doy gracias a Dios por tu privilegio de haber podido trabajar codo con codo con Jesús en el taller de carpintería de Nazaret.
Como prenda de tu propia gratitud a Dios, obtenme la gracia de respetar la dignidad del trabajo y de estar siempre contento con la posición en la vida, por humilde que sea, en la que la Divina Providencia quiera ponerme.
Enséñame a trabajar para Dios y con Dios, con espíritu de humildad y de oración, como tú lo hiciste, para que ofrezca mi esfuerzo unido al sacrificio de Jesús en la Santa Misa en reparación de mis pecados y gane abundantes méritos para el cielo.
San José, yo, tu hijo indigno, te saludo. Tú eres el fiel protector e intercesor de todos los que te aman y veneran.
Tú sabes que tengo especial confianza en ti y que, después de nuestro Señor y de Nuestra Señora, pongo en ti toda mi esperanza de salvación, porque eres especialmente poderoso ante Dios y nunca abandonarás a tus fieles servidores.
Por eso te invoco humildemente y me encomiendo a tu intercesión, con todos mis seres queridos y todo lo que me pertenece.
Te suplico, por tu amor a nuestro Señor y a Nuestra Señora, que no me abandones durante la vida y que me asistas en la hora de mi muerte. Glorioso san José, esposo de la Virgen Inmaculada, obtenme un alma pura, humilde y caritativa y una perfecta conformidad con la Voluntad divina. Sé mi guía, mi padre y mi modelo durante la vida, para que merezca morir como tú, en los brazos de nuestro Señor y de Nuestra Señora.
Amable san José, fiel seguidor de Jesucristo, elevo hacia ti mi corazón para implorar tu poderosa intercesión y obtener del Divino Corazón de Jesús todas las gracias necesarias para mi bien espiritual y temporal, en particular la gracia de una buena muerte y la gracia especial que ahora imploro:
(menciona tu petición aquí…)
Custodio del Verbo Encarnado, confío en que tus oraciones en mi favor serán escuchadas benignamente ante el trono de Dios. Amén.
Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen María, mi amable protector, san José, que jamás se ha oído decir que nadie haya invocado tu protección o pedido tu auxilio sin haber sido consolado. Animado con esta confianza, vengo a ti y a ti me encomiendo humildemente. No desprecies mis súplicas, oh padre adoptivo del Redentor, antes bien acógelas benignamente. Amén.
Oración del papa León XIII a san José (de la encíclica Quamquam Pluries)
A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima Esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.
Por aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, te suplicamos humildemente que vuelvas benigno los ojos a la heredad que con Su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.
Protege, oh providentísimo custodio de la Sagrada Familia, a la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros, oh padre amantísimo, toda mancha de error y de corrupción; asístenos propicio desde el cielo, oh fortísimo libertador nuestro, en esta lucha contra el poder de las tinieblas.
Y así como en otro tiempo libraste al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad. Protégenos siempre a cada uno de nosotros con tu patrocinio, para que, a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 7
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Querido san José, doy gracias a Dios por tu privilegio de haber podido trabajar codo con codo con Jesús en el taller de carpintería de Nazaret.
Como prenda de tu propia gratitud a Dios, obtenme la gracia de respetar la dignidad del trabajo y de estar siempre contento con la posición en la vida, por humilde que sea, en la que la Divina Providencia quiera ponerme.
Enséñame a trabajar para Dios y con Dios, con espíritu de humildad y de oración, como tú lo hiciste, para que ofrezca mi esfuerzo unido al sacrificio de Jesús en la Santa Misa en reparación de mis pecados y gane abundantes méritos para el cielo.
San José, yo, tu hijo indigno, te saludo. Tú eres el fiel protector e intercesor de todos los que te aman y veneran.
Tú sabes que tengo especial confianza en ti y que, después de nuestro Señor y de Nuestra Señora, pongo en ti toda mi esperanza de salvación, porque eres especialmente poderoso ante Dios y nunca abandonarás a tus fieles servidores.
Por eso te invoco humildemente y me encomiendo a tu intercesión, con todos mis seres queridos y todo lo que me pertenece.
Te suplico, por tu amor a nuestro Señor y a Nuestra Señora, que no me abandones durante la vida y que me asistas en la hora de mi muerte. Glorioso san José, esposo de la Virgen Inmaculada, obtenme un alma pura, humilde y caritativa y una perfecta conformidad con la Voluntad divina. Sé mi guía, mi padre y mi modelo durante la vida, para que merezca morir como tú, en los brazos de nuestro Señor y de Nuestra Señora.
Amable san José, fiel seguidor de Jesucristo, elevo hacia ti mi corazón para implorar tu poderosa intercesión y obtener del Divino Corazón de Jesús todas las gracias necesarias para mi bien espiritual y temporal, en particular la gracia de una buena muerte y la gracia especial que ahora imploro:
(menciona tu petición aquí…)
Custodio del Verbo Encarnado, confío en que tus oraciones en mi favor serán escuchadas benignamente ante el trono de Dios. Amén.
Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen María, mi amable protector, san José, que jamás se ha oído decir que nadie haya invocado tu protección o pedido tu auxilio sin haber sido consolado. Animado con esta confianza, vengo a ti y a ti me encomiendo humildemente. No desprecies mis súplicas, oh padre adoptivo del Redentor, antes bien acógelas benignamente. Amén.
Oración del papa León XIII a san José (de la encíclica Quamquam Pluries)
A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima Esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.
Por aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, te suplicamos humildemente que vuelvas benigno los ojos a la heredad que con Su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.
Protege, oh providentísimo custodio de la Sagrada Familia, a la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros, oh padre amantísimo, toda mancha de error y de corrupción; asístenos propicio desde el cielo, oh fortísimo libertador nuestro, en esta lucha contra el poder de las tinieblas.
Y así como en otro tiempo libraste al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad. Protégenos siempre a cada uno de nosotros con tu patrocinio, para que, a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 8
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Querido san José, doy gracias a Dios por tu privilegio de haber podido trabajar codo con codo con Jesús en el taller de carpintería de Nazaret.
Como prenda de tu propia gratitud a Dios, obtenme la gracia de respetar la dignidad del trabajo y de estar siempre contento con la posición en la vida, por humilde que sea, en la que la Divina Providencia quiera ponerme.
Enséñame a trabajar para Dios y con Dios, con espíritu de humildad y de oración, como tú lo hiciste, para que ofrezca mi esfuerzo unido al sacrificio de Jesús en la Santa Misa en reparación de mis pecados y gane abundantes méritos para el cielo.
San José, yo, tu hijo indigno, te saludo. Tú eres el fiel protector e intercesor de todos los que te aman y veneran.
Tú sabes que tengo especial confianza en ti y que, después de nuestro Señor y de Nuestra Señora, pongo en ti toda mi esperanza de salvación, porque eres especialmente poderoso ante Dios y nunca abandonarás a tus fieles servidores.
Por eso te invoco humildemente y me encomiendo a tu intercesión, con todos mis seres queridos y todo lo que me pertenece.
Te suplico, por tu amor a nuestro Señor y a Nuestra Señora, que no me abandones durante la vida y que me asistas en la hora de mi muerte. Glorioso san José, esposo de la Virgen Inmaculada, obtenme un alma pura, humilde y caritativa y una perfecta conformidad con la Voluntad divina. Sé mi guía, mi padre y mi modelo durante la vida, para que merezca morir como tú, en los brazos de nuestro Señor y de Nuestra Señora.
Amable san José, fiel seguidor de Jesucristo, elevo hacia ti mi corazón para implorar tu poderosa intercesión y obtener del Divino Corazón de Jesús todas las gracias necesarias para mi bien espiritual y temporal, en particular la gracia de una buena muerte y la gracia especial que ahora imploro:
(menciona tu petición aquí…)
Custodio del Verbo Encarnado, confío en que tus oraciones en mi favor serán escuchadas benignamente ante el trono de Dios. Amén.
Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen María, mi amable protector, san José, que jamás se ha oído decir que nadie haya invocado tu protección o pedido tu auxilio sin haber sido consolado. Animado con esta confianza, vengo a ti y a ti me encomiendo humildemente. No desprecies mis súplicas, oh padre adoptivo del Redentor, antes bien acógelas benignamente. Amén.
Oración del papa León XIII a san José (de la encíclica Quamquam Pluries)
A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima Esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.
Por aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, te suplicamos humildemente que vuelvas benigno los ojos a la heredad que con Su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.
Protege, oh providentísimo custodio de la Sagrada Familia, a la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros, oh padre amantísimo, toda mancha de error y de corrupción; asístenos propicio desde el cielo, oh fortísimo libertador nuestro, en esta lucha contra el poder de las tinieblas.
Y así como en otro tiempo libraste al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad. Protégenos siempre a cada uno de nosotros con tu patrocinio, para que, a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 9
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Querido san José, doy gracias a Dios por tu privilegio de haber podido trabajar codo con codo con Jesús en el taller de carpintería de Nazaret.
Como prenda de tu propia gratitud a Dios, obtenme la gracia de respetar la dignidad del trabajo y de estar siempre contento con la posición en la vida, por humilde que sea, en la que la Divina Providencia quiera ponerme.
Enséñame a trabajar para Dios y con Dios, con espíritu de humildad y de oración, como tú lo hiciste, para que ofrezca mi esfuerzo unido al sacrificio de Jesús en la Santa Misa en reparación de mis pecados y gane abundantes méritos para el cielo.
San José, yo, tu hijo indigno, te saludo. Tú eres el fiel protector e intercesor de todos los que te aman y veneran.
Tú sabes que tengo especial confianza en ti y que, después de nuestro Señor y de Nuestra Señora, pongo en ti toda mi esperanza de salvación, porque eres especialmente poderoso ante Dios y nunca abandonarás a tus fieles servidores.
Por eso te invoco humildemente y me encomiendo a tu intercesión, con todos mis seres queridos y todo lo que me pertenece.
Te suplico, por tu amor a nuestro Señor y a Nuestra Señora, que no me abandones durante la vida y que me asistas en la hora de mi muerte. Glorioso san José, esposo de la Virgen Inmaculada, obtenme un alma pura, humilde y caritativa y una perfecta conformidad con la Voluntad divina. Sé mi guía, mi padre y mi modelo durante la vida, para que merezca morir como tú, en los brazos de nuestro Señor y de Nuestra Señora.
Amable san José, fiel seguidor de Jesucristo, elevo hacia ti mi corazón para implorar tu poderosa intercesión y obtener del Divino Corazón de Jesús todas las gracias necesarias para mi bien espiritual y temporal, en particular la gracia de una buena muerte y la gracia especial que ahora imploro:
(menciona tu petición aquí…)
Custodio del Verbo Encarnado, confío en que tus oraciones en mi favor serán escuchadas benignamente ante el trono de Dios. Amén.
Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen María, mi amable protector, san José, que jamás se ha oído decir que nadie haya invocado tu protección o pedido tu auxilio sin haber sido consolado. Animado con esta confianza, vengo a ti y a ti me encomiendo humildemente. No desprecies mis súplicas, oh padre adoptivo del Redentor, antes bien acógelas benignamente. Amén.
Oración del papa León XIII a san José (de la encíclica Quamquam Pluries)
A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima Esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.
Por aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, te suplicamos humildemente que vuelvas benigno los ojos a la heredad que con Su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.
Protege, oh providentísimo custodio de la Sagrada Familia, a la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros, oh padre amantísimo, toda mancha de error y de corrupción; asístenos propicio desde el cielo, oh fortísimo libertador nuestro, en esta lucha contra el poder de las tinieblas.
Y así como en otro tiempo libraste al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad. Protégenos siempre a cada uno de nosotros con tu patrocinio, para que, a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”