Comienza la novena:25 de marzo
Día festivo:25 de diciembre
Nacimiento:0
Muerte:50

Santo patrón de las peticiones imposibles

Novena de 9 Meses de la Anunciación para Peticiones Imposibles

¿Tienes una petición imposible? Reza ahora esta novena de 9 meses. Camina con María desde la Anunciación hasta la Navidad y experimenta el poder milagroso que dio a luz a Cristo.

Novena de 9 Meses de la Anunciación para Peticiones Imposibles Image

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Puedes rezar la completa Novena de 9 Meses de la Anunciación para Peticiones Imposibles debajo.

Día 1

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 2

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 3

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 4

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 5

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 6

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 7

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 8

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 9

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 10

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 11

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 12

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 13

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 14

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 15

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 16

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 17

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 18

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 19

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 20

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 21

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 22

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 23

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 24

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 25

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 26

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 27

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 28

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 29

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 30

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 31

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 32

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 33

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 34

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 35

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 36

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 37

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 38

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 39

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 40

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 41

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 42

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 43

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 44

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 45

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 46

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 47

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 48

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 49

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 50

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 51

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 52

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 53

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 54

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 55

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 56

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 57

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 58

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 59

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 60

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 61

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 62

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 63

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 64

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 65

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 66

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 67

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 68

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 69

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 70

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 71

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 72

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 73

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 74

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 75

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 76

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 77

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 78

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 79

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 80

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 81

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 82

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 83

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 84

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 85

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 86

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 87

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 88

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 89

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 90

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 91

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 92

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 93

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 94

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 95

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 96

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 97

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 98

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 99

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 100

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 101

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 102

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 103

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 104

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 105

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 106

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 107

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 108

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 109

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 110

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 111

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 112

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 113

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 114

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 115

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 116

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 117

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 118

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

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Día 119

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 120

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 121

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 122

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 123

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 124

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 125

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 126

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 127

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 128

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 129

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 130

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 131

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 132

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 133

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 134

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 135

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 136

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 137

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 138

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 139

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 140

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 141

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 142

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 143

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 144

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 145

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 146

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 147

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 148

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 149

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 150

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 151

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 152

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 153

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 154

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 155

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 156

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 157

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 158

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 159

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 160

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 161

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 162

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 163

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 164

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 165

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 166

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 167

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 168

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 169

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 170

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 171

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 172

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 173

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 174

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 175

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 176

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 177

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 178

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 179

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 180

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 181

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 182

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 183

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 184

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 185

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 186

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 187

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 188

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 189

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 190

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 191

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 192

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 193

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 194

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 195

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 196

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

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Día 197

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 198

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 199

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 200

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 201

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 202

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 203

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 204

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 205

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 206

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 207

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 208

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 209

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 210

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 211

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 212

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 213

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 214

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 215

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 216

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 217

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 218

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 219

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 220

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 221

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 222

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 223

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 224

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 225

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 226

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 227

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 228

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 229

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 230

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 231

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 232

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 233

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 234

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 235

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 236

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 237

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 238

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 239

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 240

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 241

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Día 242

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 243

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 244

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 245

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 246

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 247

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 248

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 249

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 250

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 251

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 252

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 253

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 254

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 255

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 256

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 257

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 258

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 259

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 260

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 261

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 262

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 263

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 264

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 265

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 266

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 267

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 268

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 269

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 270

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 271

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 272

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 273

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 274

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 275

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu PRIMERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu SEGUNDA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Amén.

Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por la alegría que tuviste cuando Dios se encarnó en ti.

Porque eres una Virgen tan poderosa y Madre de Dios, concédenos lo que te pedimos por amor de Dios.

Pide aquí tu TERCERA petición.
(menciona tu petición aquí…)

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.

No desechéis, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Dios te salve, María…

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el Cielo, en la tierra y en todo lugar. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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