Comienza la novena:13 de marzo
Día festivo:22 de marzo
Nacimiento:0
Muerte:50

Santo patrón de la devoción a San José, a la Virgen y a Jesús, y la superación de toda ansiedad y todo temor

Novena de los Siete Dolores y Gozos de San José

Reza esta antigua devoción que medita los sufrimientos de San José y los gozos correspondientes de su vida. Reza esta novena para crecer en la devoción a San José, a la Virgen y a Jesús, y para vencer toda ansiedad y todo temor.

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Recordatorios diarios + intenciones + oraciones grupales

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Puedes rezar la completa Novena de los Siete Dolores y Gozos de San José debajo.

Día 1

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

(menciona tu petición aquí…)

Primer dolor y gozo

San José, casto esposo de la Santa Madre de Dios, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al pensar en una cruel separación de María, y por el profundo gozo que sentiste cuando el ángel te reveló el inefable misterio de la Encarnación, alcánzanos de Jesús y de María la gracia de superar toda ansiedad. Obtén para nosotros del adorable Corazón de Jesús la paz indecible de la que él es la Fuente eterna.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Segundo dolor y gozo

San José, padre adoptivo de Jesús, por el amargo dolor que experimentó tu corazón al ver al Niño Jesús recostado en un pesebre, y por el gozo que sentiste al ver a los Magos reconocerlo y adorarlo como su Dios, alcánzanos con tus oraciones que nuestro corazón, purificado por tu protección, llegue a ser un pesebre vivo donde el Salvador del mundo reciba y bendiga nuestro homenaje.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Tercer dolor y gozo

San José, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al ver la Sangre que brotó del Niño Jesús en la Circuncisión, y por el gozo que inundó tu alma por el privilegio de imponerle el sagrado y misterioso Nombre de Jesús, alcánzanos que los méritos de esta preciosa Sangre se apliquen a nuestras almas y que el divino Nombre de Jesús quede grabado para siempre en nuestros corazones.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Cuarto dolor y gozo

San José, por el dolor que sentiste cuando el Señor declaró que el alma de María sería traspasada por una espada de dolor, y por tu gozo cuando el santo Simeón añadió que el divino Niño sería resurrección de muchos, alcánzanos la gracia de compadecernos de los dolores de María y de participar en la salvación que Jesús trajo a la tierra.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Quinto dolor y gozo

San José, por tu dolor cuando se te ordenó huir a Egipto, y por tu gozo al ver derribados los ídolos a la llegada del Dios vivo, concédenos que ningún ídolo de afecto terreno ocupe ya nuestro corazón, sino que, entregados por completo como tú al servicio de Jesús y de María, vivamos y muramos felizmente solo por ellos.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Sexto dolor y gozo

San José, por el dolor de tu corazón causado por el temor al tirano Arquelao, y por el gozo de compartir la compañía de Jesús y de María en Nazaret, alcánzanos que, libres de todo temor, gocemos de la paz de una buena conciencia y vivamos seguros, en unión con Jesús y María, experimentando el efecto de tu saludable asistencia en la hora de nuestra muerte.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Séptimo dolor y gozo

San José, por el amargo dolor con que la pérdida del Niño Jesús oprimió tu corazón, y por el santo gozo que inundó tu alma al recobrar a tu Tesoro al entrar en el Templo, te suplicamos que no permitas que perdamos a nuestro Salvador Jesús por el pecado. Pero si nos sobreviniera esta desgracia, concédenos compartir tu afán por buscarlo y alcánzanos la gracia de volver a encontrarlo, dispuesto a mostrarnos su gran misericordia, especialmente en la hora de la muerte, para que pasemos de esta vida a gozar de su presencia en el cielo y cantar allí contigo sus divinas misericordias para siempre.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Oremos

Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado José por esposo de tu santísima Madre, concédenos que merezcamos tener por intercesor en el cielo a quien en la tierra veneramos como nuestro santo protector. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 2

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

(menciona tu petición aquí…)

Primer dolor y gozo

San José, casto esposo de la Santa Madre de Dios, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al pensar en una cruel separación de María, y por el profundo gozo que sentiste cuando el ángel te reveló el inefable misterio de la Encarnación, alcánzanos de Jesús y de María la gracia de superar toda ansiedad. Obtén para nosotros del adorable Corazón de Jesús la paz indecible de la que él es la Fuente eterna.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Segundo dolor y gozo

San José, padre adoptivo de Jesús, por el amargo dolor que experimentó tu corazón al ver al Niño Jesús recostado en un pesebre, y por el gozo que sentiste al ver a los Magos reconocerlo y adorarlo como su Dios, alcánzanos con tus oraciones que nuestro corazón, purificado por tu protección, llegue a ser un pesebre vivo donde el Salvador del mundo reciba y bendiga nuestro homenaje.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Tercer dolor y gozo

San José, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al ver la Sangre que brotó del Niño Jesús en la Circuncisión, y por el gozo que inundó tu alma por el privilegio de imponerle el sagrado y misterioso Nombre de Jesús, alcánzanos que los méritos de esta preciosa Sangre se apliquen a nuestras almas y que el divino Nombre de Jesús quede grabado para siempre en nuestros corazones.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Cuarto dolor y gozo

San José, por el dolor que sentiste cuando el Señor declaró que el alma de María sería traspasada por una espada de dolor, y por tu gozo cuando el santo Simeón añadió que el divino Niño sería resurrección de muchos, alcánzanos la gracia de compadecernos de los dolores de María y de participar en la salvación que Jesús trajo a la tierra.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Quinto dolor y gozo

San José, por tu dolor cuando se te ordenó huir a Egipto, y por tu gozo al ver derribados los ídolos a la llegada del Dios vivo, concédenos que ningún ídolo de afecto terreno ocupe ya nuestro corazón, sino que, entregados por completo como tú al servicio de Jesús y de María, vivamos y muramos felizmente solo por ellos.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Sexto dolor y gozo

San José, por el dolor de tu corazón causado por el temor al tirano Arquelao, y por el gozo de compartir la compañía de Jesús y de María en Nazaret, alcánzanos que, libres de todo temor, gocemos de la paz de una buena conciencia y vivamos seguros, en unión con Jesús y María, experimentando el efecto de tu saludable asistencia en la hora de nuestra muerte.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Séptimo dolor y gozo

San José, por el amargo dolor con que la pérdida del Niño Jesús oprimió tu corazón, y por el santo gozo que inundó tu alma al recobrar a tu Tesoro al entrar en el Templo, te suplicamos que no permitas que perdamos a nuestro Salvador Jesús por el pecado. Pero si nos sobreviniera esta desgracia, concédenos compartir tu afán por buscarlo y alcánzanos la gracia de volver a encontrarlo, dispuesto a mostrarnos su gran misericordia, especialmente en la hora de la muerte, para que pasemos de esta vida a gozar de su presencia en el cielo y cantar allí contigo sus divinas misericordias para siempre.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Oremos

Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado José por esposo de tu santísima Madre, concédenos que merezcamos tener por intercesor en el cielo a quien en la tierra veneramos como nuestro santo protector. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 3

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

(menciona tu petición aquí…)

Primer dolor y gozo

San José, casto esposo de la Santa Madre de Dios, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al pensar en una cruel separación de María, y por el profundo gozo que sentiste cuando el ángel te reveló el inefable misterio de la Encarnación, alcánzanos de Jesús y de María la gracia de superar toda ansiedad. Obtén para nosotros del adorable Corazón de Jesús la paz indecible de la que él es la Fuente eterna.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Segundo dolor y gozo

San José, padre adoptivo de Jesús, por el amargo dolor que experimentó tu corazón al ver al Niño Jesús recostado en un pesebre, y por el gozo que sentiste al ver a los Magos reconocerlo y adorarlo como su Dios, alcánzanos con tus oraciones que nuestro corazón, purificado por tu protección, llegue a ser un pesebre vivo donde el Salvador del mundo reciba y bendiga nuestro homenaje.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Tercer dolor y gozo

San José, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al ver la Sangre que brotó del Niño Jesús en la Circuncisión, y por el gozo que inundó tu alma por el privilegio de imponerle el sagrado y misterioso Nombre de Jesús, alcánzanos que los méritos de esta preciosa Sangre se apliquen a nuestras almas y que el divino Nombre de Jesús quede grabado para siempre en nuestros corazones.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Cuarto dolor y gozo

San José, por el dolor que sentiste cuando el Señor declaró que el alma de María sería traspasada por una espada de dolor, y por tu gozo cuando el santo Simeón añadió que el divino Niño sería resurrección de muchos, alcánzanos la gracia de compadecernos de los dolores de María y de participar en la salvación que Jesús trajo a la tierra.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Quinto dolor y gozo

San José, por tu dolor cuando se te ordenó huir a Egipto, y por tu gozo al ver derribados los ídolos a la llegada del Dios vivo, concédenos que ningún ídolo de afecto terreno ocupe ya nuestro corazón, sino que, entregados por completo como tú al servicio de Jesús y de María, vivamos y muramos felizmente solo por ellos.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Sexto dolor y gozo

San José, por el dolor de tu corazón causado por el temor al tirano Arquelao, y por el gozo de compartir la compañía de Jesús y de María en Nazaret, alcánzanos que, libres de todo temor, gocemos de la paz de una buena conciencia y vivamos seguros, en unión con Jesús y María, experimentando el efecto de tu saludable asistencia en la hora de nuestra muerte.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Séptimo dolor y gozo

San José, por el amargo dolor con que la pérdida del Niño Jesús oprimió tu corazón, y por el santo gozo que inundó tu alma al recobrar a tu Tesoro al entrar en el Templo, te suplicamos que no permitas que perdamos a nuestro Salvador Jesús por el pecado. Pero si nos sobreviniera esta desgracia, concédenos compartir tu afán por buscarlo y alcánzanos la gracia de volver a encontrarlo, dispuesto a mostrarnos su gran misericordia, especialmente en la hora de la muerte, para que pasemos de esta vida a gozar de su presencia en el cielo y cantar allí contigo sus divinas misericordias para siempre.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Oremos

Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado José por esposo de tu santísima Madre, concédenos que merezcamos tener por intercesor en el cielo a quien en la tierra veneramos como nuestro santo protector. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 4

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

(menciona tu petición aquí…)

Primer dolor y gozo

San José, casto esposo de la Santa Madre de Dios, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al pensar en una cruel separación de María, y por el profundo gozo que sentiste cuando el ángel te reveló el inefable misterio de la Encarnación, alcánzanos de Jesús y de María la gracia de superar toda ansiedad. Obtén para nosotros del adorable Corazón de Jesús la paz indecible de la que él es la Fuente eterna.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Segundo dolor y gozo

San José, padre adoptivo de Jesús, por el amargo dolor que experimentó tu corazón al ver al Niño Jesús recostado en un pesebre, y por el gozo que sentiste al ver a los Magos reconocerlo y adorarlo como su Dios, alcánzanos con tus oraciones que nuestro corazón, purificado por tu protección, llegue a ser un pesebre vivo donde el Salvador del mundo reciba y bendiga nuestro homenaje.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Tercer dolor y gozo

San José, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al ver la Sangre que brotó del Niño Jesús en la Circuncisión, y por el gozo que inundó tu alma por el privilegio de imponerle el sagrado y misterioso Nombre de Jesús, alcánzanos que los méritos de esta preciosa Sangre se apliquen a nuestras almas y que el divino Nombre de Jesús quede grabado para siempre en nuestros corazones.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Cuarto dolor y gozo

San José, por el dolor que sentiste cuando el Señor declaró que el alma de María sería traspasada por una espada de dolor, y por tu gozo cuando el santo Simeón añadió que el divino Niño sería resurrección de muchos, alcánzanos la gracia de compadecernos de los dolores de María y de participar en la salvación que Jesús trajo a la tierra.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Quinto dolor y gozo

San José, por tu dolor cuando se te ordenó huir a Egipto, y por tu gozo al ver derribados los ídolos a la llegada del Dios vivo, concédenos que ningún ídolo de afecto terreno ocupe ya nuestro corazón, sino que, entregados por completo como tú al servicio de Jesús y de María, vivamos y muramos felizmente solo por ellos.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Sexto dolor y gozo

San José, por el dolor de tu corazón causado por el temor al tirano Arquelao, y por el gozo de compartir la compañía de Jesús y de María en Nazaret, alcánzanos que, libres de todo temor, gocemos de la paz de una buena conciencia y vivamos seguros, en unión con Jesús y María, experimentando el efecto de tu saludable asistencia en la hora de nuestra muerte.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Séptimo dolor y gozo

San José, por el amargo dolor con que la pérdida del Niño Jesús oprimió tu corazón, y por el santo gozo que inundó tu alma al recobrar a tu Tesoro al entrar en el Templo, te suplicamos que no permitas que perdamos a nuestro Salvador Jesús por el pecado. Pero si nos sobreviniera esta desgracia, concédenos compartir tu afán por buscarlo y alcánzanos la gracia de volver a encontrarlo, dispuesto a mostrarnos su gran misericordia, especialmente en la hora de la muerte, para que pasemos de esta vida a gozar de su presencia en el cielo y cantar allí contigo sus divinas misericordias para siempre.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Oremos

Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado José por esposo de tu santísima Madre, concédenos que merezcamos tener por intercesor en el cielo a quien en la tierra veneramos como nuestro santo protector. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 5

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

(menciona tu petición aquí…)

Primer dolor y gozo

San José, casto esposo de la Santa Madre de Dios, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al pensar en una cruel separación de María, y por el profundo gozo que sentiste cuando el ángel te reveló el inefable misterio de la Encarnación, alcánzanos de Jesús y de María la gracia de superar toda ansiedad. Obtén para nosotros del adorable Corazón de Jesús la paz indecible de la que él es la Fuente eterna.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Segundo dolor y gozo

San José, padre adoptivo de Jesús, por el amargo dolor que experimentó tu corazón al ver al Niño Jesús recostado en un pesebre, y por el gozo que sentiste al ver a los Magos reconocerlo y adorarlo como su Dios, alcánzanos con tus oraciones que nuestro corazón, purificado por tu protección, llegue a ser un pesebre vivo donde el Salvador del mundo reciba y bendiga nuestro homenaje.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Tercer dolor y gozo

San José, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al ver la Sangre que brotó del Niño Jesús en la Circuncisión, y por el gozo que inundó tu alma por el privilegio de imponerle el sagrado y misterioso Nombre de Jesús, alcánzanos que los méritos de esta preciosa Sangre se apliquen a nuestras almas y que el divino Nombre de Jesús quede grabado para siempre en nuestros corazones.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Cuarto dolor y gozo

San José, por el dolor que sentiste cuando el Señor declaró que el alma de María sería traspasada por una espada de dolor, y por tu gozo cuando el santo Simeón añadió que el divino Niño sería resurrección de muchos, alcánzanos la gracia de compadecernos de los dolores de María y de participar en la salvación que Jesús trajo a la tierra.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Quinto dolor y gozo

San José, por tu dolor cuando se te ordenó huir a Egipto, y por tu gozo al ver derribados los ídolos a la llegada del Dios vivo, concédenos que ningún ídolo de afecto terreno ocupe ya nuestro corazón, sino que, entregados por completo como tú al servicio de Jesús y de María, vivamos y muramos felizmente solo por ellos.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Sexto dolor y gozo

San José, por el dolor de tu corazón causado por el temor al tirano Arquelao, y por el gozo de compartir la compañía de Jesús y de María en Nazaret, alcánzanos que, libres de todo temor, gocemos de la paz de una buena conciencia y vivamos seguros, en unión con Jesús y María, experimentando el efecto de tu saludable asistencia en la hora de nuestra muerte.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Séptimo dolor y gozo

San José, por el amargo dolor con que la pérdida del Niño Jesús oprimió tu corazón, y por el santo gozo que inundó tu alma al recobrar a tu Tesoro al entrar en el Templo, te suplicamos que no permitas que perdamos a nuestro Salvador Jesús por el pecado. Pero si nos sobreviniera esta desgracia, concédenos compartir tu afán por buscarlo y alcánzanos la gracia de volver a encontrarlo, dispuesto a mostrarnos su gran misericordia, especialmente en la hora de la muerte, para que pasemos de esta vida a gozar de su presencia en el cielo y cantar allí contigo sus divinas misericordias para siempre.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Oremos

Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado José por esposo de tu santísima Madre, concédenos que merezcamos tener por intercesor en el cielo a quien en la tierra veneramos como nuestro santo protector. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 6

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

(menciona tu petición aquí…)

Primer dolor y gozo

San José, casto esposo de la Santa Madre de Dios, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al pensar en una cruel separación de María, y por el profundo gozo que sentiste cuando el ángel te reveló el inefable misterio de la Encarnación, alcánzanos de Jesús y de María la gracia de superar toda ansiedad. Obtén para nosotros del adorable Corazón de Jesús la paz indecible de la que él es la Fuente eterna.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Segundo dolor y gozo

San José, padre adoptivo de Jesús, por el amargo dolor que experimentó tu corazón al ver al Niño Jesús recostado en un pesebre, y por el gozo que sentiste al ver a los Magos reconocerlo y adorarlo como su Dios, alcánzanos con tus oraciones que nuestro corazón, purificado por tu protección, llegue a ser un pesebre vivo donde el Salvador del mundo reciba y bendiga nuestro homenaje.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Tercer dolor y gozo

San José, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al ver la Sangre que brotó del Niño Jesús en la Circuncisión, y por el gozo que inundó tu alma por el privilegio de imponerle el sagrado y misterioso Nombre de Jesús, alcánzanos que los méritos de esta preciosa Sangre se apliquen a nuestras almas y que el divino Nombre de Jesús quede grabado para siempre en nuestros corazones.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Cuarto dolor y gozo

San José, por el dolor que sentiste cuando el Señor declaró que el alma de María sería traspasada por una espada de dolor, y por tu gozo cuando el santo Simeón añadió que el divino Niño sería resurrección de muchos, alcánzanos la gracia de compadecernos de los dolores de María y de participar en la salvación que Jesús trajo a la tierra.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Quinto dolor y gozo

San José, por tu dolor cuando se te ordenó huir a Egipto, y por tu gozo al ver derribados los ídolos a la llegada del Dios vivo, concédenos que ningún ídolo de afecto terreno ocupe ya nuestro corazón, sino que, entregados por completo como tú al servicio de Jesús y de María, vivamos y muramos felizmente solo por ellos.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Sexto dolor y gozo

San José, por el dolor de tu corazón causado por el temor al tirano Arquelao, y por el gozo de compartir la compañía de Jesús y de María en Nazaret, alcánzanos que, libres de todo temor, gocemos de la paz de una buena conciencia y vivamos seguros, en unión con Jesús y María, experimentando el efecto de tu saludable asistencia en la hora de nuestra muerte.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Séptimo dolor y gozo

San José, por el amargo dolor con que la pérdida del Niño Jesús oprimió tu corazón, y por el santo gozo que inundó tu alma al recobrar a tu Tesoro al entrar en el Templo, te suplicamos que no permitas que perdamos a nuestro Salvador Jesús por el pecado. Pero si nos sobreviniera esta desgracia, concédenos compartir tu afán por buscarlo y alcánzanos la gracia de volver a encontrarlo, dispuesto a mostrarnos su gran misericordia, especialmente en la hora de la muerte, para que pasemos de esta vida a gozar de su presencia en el cielo y cantar allí contigo sus divinas misericordias para siempre.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Oremos

Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado José por esposo de tu santísima Madre, concédenos que merezcamos tener por intercesor en el cielo a quien en la tierra veneramos como nuestro santo protector. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Día 7

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

(menciona tu petición aquí…)

Primer dolor y gozo

San José, casto esposo de la Santa Madre de Dios, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al pensar en una cruel separación de María, y por el profundo gozo que sentiste cuando el ángel te reveló el inefable misterio de la Encarnación, alcánzanos de Jesús y de María la gracia de superar toda ansiedad. Obtén para nosotros del adorable Corazón de Jesús la paz indecible de la que él es la Fuente eterna.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Segundo dolor y gozo

San José, padre adoptivo de Jesús, por el amargo dolor que experimentó tu corazón al ver al Niño Jesús recostado en un pesebre, y por el gozo que sentiste al ver a los Magos reconocerlo y adorarlo como su Dios, alcánzanos con tus oraciones que nuestro corazón, purificado por tu protección, llegue a ser un pesebre vivo donde el Salvador del mundo reciba y bendiga nuestro homenaje.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Tercer dolor y gozo

San José, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al ver la Sangre que brotó del Niño Jesús en la Circuncisión, y por el gozo que inundó tu alma por el privilegio de imponerle el sagrado y misterioso Nombre de Jesús, alcánzanos que los méritos de esta preciosa Sangre se apliquen a nuestras almas y que el divino Nombre de Jesús quede grabado para siempre en nuestros corazones.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Cuarto dolor y gozo

San José, por el dolor que sentiste cuando el Señor declaró que el alma de María sería traspasada por una espada de dolor, y por tu gozo cuando el santo Simeón añadió que el divino Niño sería resurrección de muchos, alcánzanos la gracia de compadecernos de los dolores de María y de participar en la salvación que Jesús trajo a la tierra.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Quinto dolor y gozo

San José, por tu dolor cuando se te ordenó huir a Egipto, y por tu gozo al ver derribados los ídolos a la llegada del Dios vivo, concédenos que ningún ídolo de afecto terreno ocupe ya nuestro corazón, sino que, entregados por completo como tú al servicio de Jesús y de María, vivamos y muramos felizmente solo por ellos.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Sexto dolor y gozo

San José, por el dolor de tu corazón causado por el temor al tirano Arquelao, y por el gozo de compartir la compañía de Jesús y de María en Nazaret, alcánzanos que, libres de todo temor, gocemos de la paz de una buena conciencia y vivamos seguros, en unión con Jesús y María, experimentando el efecto de tu saludable asistencia en la hora de nuestra muerte.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Séptimo dolor y gozo

San José, por el amargo dolor con que la pérdida del Niño Jesús oprimió tu corazón, y por el santo gozo que inundó tu alma al recobrar a tu Tesoro al entrar en el Templo, te suplicamos que no permitas que perdamos a nuestro Salvador Jesús por el pecado. Pero si nos sobreviniera esta desgracia, concédenos compartir tu afán por buscarlo y alcánzanos la gracia de volver a encontrarlo, dispuesto a mostrarnos su gran misericordia, especialmente en la hora de la muerte, para que pasemos de esta vida a gozar de su presencia en el cielo y cantar allí contigo sus divinas misericordias para siempre.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Oremos

Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado José por esposo de tu santísima Madre, concédenos que merezcamos tener por intercesor en el cielo a quien en la tierra veneramos como nuestro santo protector. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 8

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Primer dolor y gozo

San José, casto esposo de la Santa Madre de Dios, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al pensar en una cruel separación de María, y por el profundo gozo que sentiste cuando el ángel te reveló el inefable misterio de la Encarnación, alcánzanos de Jesús y de María la gracia de superar toda ansiedad. Obtén para nosotros del adorable Corazón de Jesús la paz indecible de la que él es la Fuente eterna.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Segundo dolor y gozo

San José, padre adoptivo de Jesús, por el amargo dolor que experimentó tu corazón al ver al Niño Jesús recostado en un pesebre, y por el gozo que sentiste al ver a los Magos reconocerlo y adorarlo como su Dios, alcánzanos con tus oraciones que nuestro corazón, purificado por tu protección, llegue a ser un pesebre vivo donde el Salvador del mundo reciba y bendiga nuestro homenaje.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Tercer dolor y gozo

San José, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al ver la Sangre que brotó del Niño Jesús en la Circuncisión, y por el gozo que inundó tu alma por el privilegio de imponerle el sagrado y misterioso Nombre de Jesús, alcánzanos que los méritos de esta preciosa Sangre se apliquen a nuestras almas y que el divino Nombre de Jesús quede grabado para siempre en nuestros corazones.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Cuarto dolor y gozo

San José, por el dolor que sentiste cuando el Señor declaró que el alma de María sería traspasada por una espada de dolor, y por tu gozo cuando el santo Simeón añadió que el divino Niño sería resurrección de muchos, alcánzanos la gracia de compadecernos de los dolores de María y de participar en la salvación que Jesús trajo a la tierra.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Quinto dolor y gozo

San José, por tu dolor cuando se te ordenó huir a Egipto, y por tu gozo al ver derribados los ídolos a la llegada del Dios vivo, concédenos que ningún ídolo de afecto terreno ocupe ya nuestro corazón, sino que, entregados por completo como tú al servicio de Jesús y de María, vivamos y muramos felizmente solo por ellos.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Sexto dolor y gozo

San José, por el dolor de tu corazón causado por el temor al tirano Arquelao, y por el gozo de compartir la compañía de Jesús y de María en Nazaret, alcánzanos que, libres de todo temor, gocemos de la paz de una buena conciencia y vivamos seguros, en unión con Jesús y María, experimentando el efecto de tu saludable asistencia en la hora de nuestra muerte.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Séptimo dolor y gozo

San José, por el amargo dolor con que la pérdida del Niño Jesús oprimió tu corazón, y por el santo gozo que inundó tu alma al recobrar a tu Tesoro al entrar en el Templo, te suplicamos que no permitas que perdamos a nuestro Salvador Jesús por el pecado. Pero si nos sobreviniera esta desgracia, concédenos compartir tu afán por buscarlo y alcánzanos la gracia de volver a encontrarlo, dispuesto a mostrarnos su gran misericordia, especialmente en la hora de la muerte, para que pasemos de esta vida a gozar de su presencia en el cielo y cantar allí contigo sus divinas misericordias para siempre.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Oremos

Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado José por esposo de tu santísima Madre, concédenos que merezcamos tener por intercesor en el cielo a quien en la tierra veneramos como nuestro santo protector. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 9

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Primer dolor y gozo

San José, casto esposo de la Santa Madre de Dios, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al pensar en una cruel separación de María, y por el profundo gozo que sentiste cuando el ángel te reveló el inefable misterio de la Encarnación, alcánzanos de Jesús y de María la gracia de superar toda ansiedad. Obtén para nosotros del adorable Corazón de Jesús la paz indecible de la que él es la Fuente eterna.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Segundo dolor y gozo

San José, padre adoptivo de Jesús, por el amargo dolor que experimentó tu corazón al ver al Niño Jesús recostado en un pesebre, y por el gozo que sentiste al ver a los Magos reconocerlo y adorarlo como su Dios, alcánzanos con tus oraciones que nuestro corazón, purificado por tu protección, llegue a ser un pesebre vivo donde el Salvador del mundo reciba y bendiga nuestro homenaje.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Tercer dolor y gozo

San José, por el dolor con que fue traspasado tu corazón al ver la Sangre que brotó del Niño Jesús en la Circuncisión, y por el gozo que inundó tu alma por el privilegio de imponerle el sagrado y misterioso Nombre de Jesús, alcánzanos que los méritos de esta preciosa Sangre se apliquen a nuestras almas y que el divino Nombre de Jesús quede grabado para siempre en nuestros corazones.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Cuarto dolor y gozo

San José, por el dolor que sentiste cuando el Señor declaró que el alma de María sería traspasada por una espada de dolor, y por tu gozo cuando el santo Simeón añadió que el divino Niño sería resurrección de muchos, alcánzanos la gracia de compadecernos de los dolores de María y de participar en la salvación que Jesús trajo a la tierra.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Quinto dolor y gozo

San José, por tu dolor cuando se te ordenó huir a Egipto, y por tu gozo al ver derribados los ídolos a la llegada del Dios vivo, concédenos que ningún ídolo de afecto terreno ocupe ya nuestro corazón, sino que, entregados por completo como tú al servicio de Jesús y de María, vivamos y muramos felizmente solo por ellos.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Sexto dolor y gozo

San José, por el dolor de tu corazón causado por el temor al tirano Arquelao, y por el gozo de compartir la compañía de Jesús y de María en Nazaret, alcánzanos que, libres de todo temor, gocemos de la paz de una buena conciencia y vivamos seguros, en unión con Jesús y María, experimentando el efecto de tu saludable asistencia en la hora de nuestra muerte.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Séptimo dolor y gozo

San José, por el amargo dolor con que la pérdida del Niño Jesús oprimió tu corazón, y por el santo gozo que inundó tu alma al recobrar a tu Tesoro al entrar en el Templo, te suplicamos que no permitas que perdamos a nuestro Salvador Jesús por el pecado. Pero si nos sobreviniera esta desgracia, concédenos compartir tu afán por buscarlo y alcánzanos la gracia de volver a encontrarlo, dispuesto a mostrarnos su gran misericordia, especialmente en la hora de la muerte, para que pasemos de esta vida a gozar de su presencia en el cielo y cantar allí contigo sus divinas misericordias para siempre.

Padre nuestro.
Dios te salve, María.
Gloria al Padre.

Oremos

Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado José por esposo de tu santísima Madre, concédenos que merezcamos tener por intercesor en el cielo a quien en la tierra veneramos como nuestro santo protector. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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