| Comienza la novena: | 30 de julio |
| Día festivo: | 8 de agosto |
| Nacimiento: | 1170 |
| Muerte: | 1221 |
Santo patrón de los astrónomos, los inocentes falsamente acusados de delitos y la República Dominicana
Novena a Santo Domingo de Guzmán
Santo Domingo fue un sacerdote castellano y fundador de la Orden de los Dominicos. Reza esta novena para pedir mayor elocuencia o defensa ante falsas acusaciones, y también una mayor devoción a Nuestra Señora y al Rosario.
Nunca pierdas un día de oración
Recordatorios diarios + intenciones + oraciones grupales
DESCARGARPuedes rezar la completa Novena a Santo Domingo de Guzmán debajo.
Día 1
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh insigne defensor de la fe de Cristo, santísimo Santo Domingo, que renunciaste al honor y a la dignidad de un principado terreno para abrazar la vida pobre, laboriosa y mortificada que debe distinguir al discípulo de Aquel que dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, tome su cruz y sígame.
Oh antorcha ardiente, que consumido tú mismo por el fuego del amor divino trabajaste sin cesar por encender esa llama sagrada en el corazón de los demás, mírame desde ese trono de gloria donde gozas de la recompensa de todos tus trabajos, y alcánzame que algunas chispas de ese bendito fuego se enciendan en mi alma, para animarme y fortalecerme en las cruces o pruebas con que la bondad divina quiera visitarme.
Tú, oh gran Santo, tuviste por nada todas las aflicciones que soportaste y todas las fatigas que sufriste para promover la santa causa de Dios; alcánzame, te lo suplico, que el mismo amor ardiente que te fortaleció haga dulces para mí los trabajos, las humillaciones, las afrentas o cualquier otra mortificación que tenga que sufrir por el Nombre de Jesús.
Que yo recuerde siempre que nada puede sucederme sino por la disposición particular de un Dios que es infinitamente sabio, y por tanto sabe lo que es mejor para mi bien; infinitamente poderoso, y por consiguiente capaz de realizarlo; y sobre todo, infinitamente misericordioso y amoroso, que dio su vida por mi redención y sigue dándome cada día nuevas pruebas de su amor y de su bondad.
(menciona tu petición aquí…)
Oh tierno Padre de los pobres, que, cuando se habían agotado todos los demás recursos, te ofreciste a ti mismo para su alivio, alcánzame ese verdadero espíritu de compasión hacia los miembros dolientes de Jesucristo, que brilló tan claramente en tu santa vida.
Que yo, por la caridad hacia aquellos a quienes Jesús tanto ama, acumule tesoros en el cielo, donde tú gozas ahora de lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre, sino que Dios ha preparado para los que le aman y se muestran discípulos suyos por la observancia de su divino precepto: amaos los unos a los otros.
Alabo y doy gracias a Dios por el alto grado de santidad al que te elevó y por los privilegios especiales con que te distinguió.
Te pido, por la gratitud con que estarás penetrado por toda la eternidad hacia tu divino Bienhechor, que implores para mí la gracia de arrancar de mi corazón todo lo que no le agrada, especialmente ese mal hábito con el que más frecuentemente le ofendo.
Alcánzame también, por tu poderosa intercesión, los favores que pido en esta novena.
Oh gloriosa Madre de Dios, Reina del Santísimo Rosario, tú que amaste a Domingo con afecto de madre y fuiste tan tiernamente amada y honrada por él, mírame, por amor a él, con ojos de compasión, y dígnate unirte a él para presentar estas peticiones a tu bendito Jesús.
Deseo sinceramente desde este momento amarle con todo mi corazón y servirle con todas mis fuerzas, y ahora me pongo bajo tu poderosa protección, como medio seguro para obtener todas las gracias necesarias para servirle fielmente aquí, a fin de gozar eternamente con Él en la otra vida. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 2
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh insigne defensor de la fe de Cristo, santísimo Santo Domingo, que renunciaste al honor y a la dignidad de un principado terreno para abrazar la vida pobre, laboriosa y mortificada que debe distinguir al discípulo de Aquel que dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, tome su cruz y sígame.
Oh antorcha ardiente, que consumido tú mismo por el fuego del amor divino trabajaste sin cesar por encender esa llama sagrada en el corazón de los demás, mírame desde ese trono de gloria donde gozas de la recompensa de todos tus trabajos, y alcánzame que algunas chispas de ese bendito fuego se enciendan en mi alma, para animarme y fortalecerme en las cruces o pruebas con que la bondad divina quiera visitarme.
Tú, oh gran Santo, tuviste por nada todas las aflicciones que soportaste y todas las fatigas que sufriste para promover la santa causa de Dios; alcánzame, te lo suplico, que el mismo amor ardiente que te fortaleció haga dulces para mí los trabajos, las humillaciones, las afrentas o cualquier otra mortificación que tenga que sufrir por el Nombre de Jesús.
Que yo recuerde siempre que nada puede sucederme sino por la disposición particular de un Dios que es infinitamente sabio, y por tanto sabe lo que es mejor para mi bien; infinitamente poderoso, y por consiguiente capaz de realizarlo; y sobre todo, infinitamente misericordioso y amoroso, que dio su vida por mi redención y sigue dándome cada día nuevas pruebas de su amor y de su bondad.
(menciona tu petición aquí…)
Oh tierno Padre de los pobres, que, cuando se habían agotado todos los demás recursos, te ofreciste a ti mismo para su alivio, alcánzame ese verdadero espíritu de compasión hacia los miembros dolientes de Jesucristo, que brilló tan claramente en tu santa vida.
Que yo, por la caridad hacia aquellos a quienes Jesús tanto ama, acumule tesoros en el cielo, donde tú gozas ahora de lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre, sino que Dios ha preparado para los que le aman y se muestran discípulos suyos por la observancia de su divino precepto: amaos los unos a los otros.
Alabo y doy gracias a Dios por el alto grado de santidad al que te elevó y por los privilegios especiales con que te distinguió.
Te pido, por la gratitud con que estarás penetrado por toda la eternidad hacia tu divino Bienhechor, que implores para mí la gracia de arrancar de mi corazón todo lo que no le agrada, especialmente ese mal hábito con el que más frecuentemente le ofendo.
Alcánzame también, por tu poderosa intercesión, los favores que pido en esta novena.
Oh gloriosa Madre de Dios, Reina del Santísimo Rosario, tú que amaste a Domingo con afecto de madre y fuiste tan tiernamente amada y honrada por él, mírame, por amor a él, con ojos de compasión, y dígnate unirte a él para presentar estas peticiones a tu bendito Jesús.
Deseo sinceramente desde este momento amarle con todo mi corazón y servirle con todas mis fuerzas, y ahora me pongo bajo tu poderosa protección, como medio seguro para obtener todas las gracias necesarias para servirle fielmente aquí, a fin de gozar eternamente con Él en la otra vida. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 3
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh insigne defensor de la fe de Cristo, santísimo Santo Domingo, que renunciaste al honor y a la dignidad de un principado terreno para abrazar la vida pobre, laboriosa y mortificada que debe distinguir al discípulo de Aquel que dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, tome su cruz y sígame.
Oh antorcha ardiente, que consumido tú mismo por el fuego del amor divino trabajaste sin cesar por encender esa llama sagrada en el corazón de los demás, mírame desde ese trono de gloria donde gozas de la recompensa de todos tus trabajos, y alcánzame que algunas chispas de ese bendito fuego se enciendan en mi alma, para animarme y fortalecerme en las cruces o pruebas con que la bondad divina quiera visitarme.
Tú, oh gran Santo, tuviste por nada todas las aflicciones que soportaste y todas las fatigas que sufriste para promover la santa causa de Dios; alcánzame, te lo suplico, que el mismo amor ardiente que te fortaleció haga dulces para mí los trabajos, las humillaciones, las afrentas o cualquier otra mortificación que tenga que sufrir por el Nombre de Jesús.
Que yo recuerde siempre que nada puede sucederme sino por la disposición particular de un Dios que es infinitamente sabio, y por tanto sabe lo que es mejor para mi bien; infinitamente poderoso, y por consiguiente capaz de realizarlo; y sobre todo, infinitamente misericordioso y amoroso, que dio su vida por mi redención y sigue dándome cada día nuevas pruebas de su amor y de su bondad.
(menciona tu petición aquí…)
Oh tierno Padre de los pobres, que, cuando se habían agotado todos los demás recursos, te ofreciste a ti mismo para su alivio, alcánzame ese verdadero espíritu de compasión hacia los miembros dolientes de Jesucristo, que brilló tan claramente en tu santa vida.
Que yo, por la caridad hacia aquellos a quienes Jesús tanto ama, acumule tesoros en el cielo, donde tú gozas ahora de lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre, sino que Dios ha preparado para los que le aman y se muestran discípulos suyos por la observancia de su divino precepto: amaos los unos a los otros.
Alabo y doy gracias a Dios por el alto grado de santidad al que te elevó y por los privilegios especiales con que te distinguió.
Te pido, por la gratitud con que estarás penetrado por toda la eternidad hacia tu divino Bienhechor, que implores para mí la gracia de arrancar de mi corazón todo lo que no le agrada, especialmente ese mal hábito con el que más frecuentemente le ofendo.
Alcánzame también, por tu poderosa intercesión, los favores que pido en esta novena.
Oh gloriosa Madre de Dios, Reina del Santísimo Rosario, tú que amaste a Domingo con afecto de madre y fuiste tan tiernamente amada y honrada por él, mírame, por amor a él, con ojos de compasión, y dígnate unirte a él para presentar estas peticiones a tu bendito Jesús.
Deseo sinceramente desde este momento amarle con todo mi corazón y servirle con todas mis fuerzas, y ahora me pongo bajo tu poderosa protección, como medio seguro para obtener todas las gracias necesarias para servirle fielmente aquí, a fin de gozar eternamente con Él en la otra vida. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 4
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh insigne defensor de la fe de Cristo, santísimo Santo Domingo, que renunciaste al honor y a la dignidad de un principado terreno para abrazar la vida pobre, laboriosa y mortificada que debe distinguir al discípulo de Aquel que dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, tome su cruz y sígame.
Oh antorcha ardiente, que consumido tú mismo por el fuego del amor divino trabajaste sin cesar por encender esa llama sagrada en el corazón de los demás, mírame desde ese trono de gloria donde gozas de la recompensa de todos tus trabajos, y alcánzame que algunas chispas de ese bendito fuego se enciendan en mi alma, para animarme y fortalecerme en las cruces o pruebas con que la bondad divina quiera visitarme.
Tú, oh gran Santo, tuviste por nada todas las aflicciones que soportaste y todas las fatigas que sufriste para promover la santa causa de Dios; alcánzame, te lo suplico, que el mismo amor ardiente que te fortaleció haga dulces para mí los trabajos, las humillaciones, las afrentas o cualquier otra mortificación que tenga que sufrir por el Nombre de Jesús.
Que yo recuerde siempre que nada puede sucederme sino por la disposición particular de un Dios que es infinitamente sabio, y por tanto sabe lo que es mejor para mi bien; infinitamente poderoso, y por consiguiente capaz de realizarlo; y sobre todo, infinitamente misericordioso y amoroso, que dio su vida por mi redención y sigue dándome cada día nuevas pruebas de su amor y de su bondad.
(menciona tu petición aquí…)
Oh tierno Padre de los pobres, que, cuando se habían agotado todos los demás recursos, te ofreciste a ti mismo para su alivio, alcánzame ese verdadero espíritu de compasión hacia los miembros dolientes de Jesucristo, que brilló tan claramente en tu santa vida.
Que yo, por la caridad hacia aquellos a quienes Jesús tanto ama, acumule tesoros en el cielo, donde tú gozas ahora de lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre, sino que Dios ha preparado para los que le aman y se muestran discípulos suyos por la observancia de su divino precepto: amaos los unos a los otros.
Alabo y doy gracias a Dios por el alto grado de santidad al que te elevó y por los privilegios especiales con que te distinguió.
Te pido, por la gratitud con que estarás penetrado por toda la eternidad hacia tu divino Bienhechor, que implores para mí la gracia de arrancar de mi corazón todo lo que no le agrada, especialmente ese mal hábito con el que más frecuentemente le ofendo.
Alcánzame también, por tu poderosa intercesión, los favores que pido en esta novena.
Oh gloriosa Madre de Dios, Reina del Santísimo Rosario, tú que amaste a Domingo con afecto de madre y fuiste tan tiernamente amada y honrada por él, mírame, por amor a él, con ojos de compasión, y dígnate unirte a él para presentar estas peticiones a tu bendito Jesús.
Deseo sinceramente desde este momento amarle con todo mi corazón y servirle con todas mis fuerzas, y ahora me pongo bajo tu poderosa protección, como medio seguro para obtener todas las gracias necesarias para servirle fielmente aquí, a fin de gozar eternamente con Él en la otra vida. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 5
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh insigne defensor de la fe de Cristo, santísimo Santo Domingo, que renunciaste al honor y a la dignidad de un principado terreno para abrazar la vida pobre, laboriosa y mortificada que debe distinguir al discípulo de Aquel que dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, tome su cruz y sígame.
Oh antorcha ardiente, que consumido tú mismo por el fuego del amor divino trabajaste sin cesar por encender esa llama sagrada en el corazón de los demás, mírame desde ese trono de gloria donde gozas de la recompensa de todos tus trabajos, y alcánzame que algunas chispas de ese bendito fuego se enciendan en mi alma, para animarme y fortalecerme en las cruces o pruebas con que la bondad divina quiera visitarme.
Tú, oh gran Santo, tuviste por nada todas las aflicciones que soportaste y todas las fatigas que sufriste para promover la santa causa de Dios; alcánzame, te lo suplico, que el mismo amor ardiente que te fortaleció haga dulces para mí los trabajos, las humillaciones, las afrentas o cualquier otra mortificación que tenga que sufrir por el Nombre de Jesús.
Que yo recuerde siempre que nada puede sucederme sino por la disposición particular de un Dios que es infinitamente sabio, y por tanto sabe lo que es mejor para mi bien; infinitamente poderoso, y por consiguiente capaz de realizarlo; y sobre todo, infinitamente misericordioso y amoroso, que dio su vida por mi redención y sigue dándome cada día nuevas pruebas de su amor y de su bondad.
(menciona tu petición aquí…)
Oh tierno Padre de los pobres, que, cuando se habían agotado todos los demás recursos, te ofreciste a ti mismo para su alivio, alcánzame ese verdadero espíritu de compasión hacia los miembros dolientes de Jesucristo, que brilló tan claramente en tu santa vida.
Que yo, por la caridad hacia aquellos a quienes Jesús tanto ama, acumule tesoros en el cielo, donde tú gozas ahora de lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre, sino que Dios ha preparado para los que le aman y se muestran discípulos suyos por la observancia de su divino precepto: amaos los unos a los otros.
Alabo y doy gracias a Dios por el alto grado de santidad al que te elevó y por los privilegios especiales con que te distinguió.
Te pido, por la gratitud con que estarás penetrado por toda la eternidad hacia tu divino Bienhechor, que implores para mí la gracia de arrancar de mi corazón todo lo que no le agrada, especialmente ese mal hábito con el que más frecuentemente le ofendo.
Alcánzame también, por tu poderosa intercesión, los favores que pido en esta novena.
Oh gloriosa Madre de Dios, Reina del Santísimo Rosario, tú que amaste a Domingo con afecto de madre y fuiste tan tiernamente amada y honrada por él, mírame, por amor a él, con ojos de compasión, y dígnate unirte a él para presentar estas peticiones a tu bendito Jesús.
Deseo sinceramente desde este momento amarle con todo mi corazón y servirle con todas mis fuerzas, y ahora me pongo bajo tu poderosa protección, como medio seguro para obtener todas las gracias necesarias para servirle fielmente aquí, a fin de gozar eternamente con Él en la otra vida. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 6
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh insigne defensor de la fe de Cristo, santísimo Santo Domingo, que renunciaste al honor y a la dignidad de un principado terreno para abrazar la vida pobre, laboriosa y mortificada que debe distinguir al discípulo de Aquel que dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, tome su cruz y sígame.
Oh antorcha ardiente, que consumido tú mismo por el fuego del amor divino trabajaste sin cesar por encender esa llama sagrada en el corazón de los demás, mírame desde ese trono de gloria donde gozas de la recompensa de todos tus trabajos, y alcánzame que algunas chispas de ese bendito fuego se enciendan en mi alma, para animarme y fortalecerme en las cruces o pruebas con que la bondad divina quiera visitarme.
Tú, oh gran Santo, tuviste por nada todas las aflicciones que soportaste y todas las fatigas que sufriste para promover la santa causa de Dios; alcánzame, te lo suplico, que el mismo amor ardiente que te fortaleció haga dulces para mí los trabajos, las humillaciones, las afrentas o cualquier otra mortificación que tenga que sufrir por el Nombre de Jesús.
Que yo recuerde siempre que nada puede sucederme sino por la disposición particular de un Dios que es infinitamente sabio, y por tanto sabe lo que es mejor para mi bien; infinitamente poderoso, y por consiguiente capaz de realizarlo; y sobre todo, infinitamente misericordioso y amoroso, que dio su vida por mi redención y sigue dándome cada día nuevas pruebas de su amor y de su bondad.
(menciona tu petición aquí…)
Oh tierno Padre de los pobres, que, cuando se habían agotado todos los demás recursos, te ofreciste a ti mismo para su alivio, alcánzame ese verdadero espíritu de compasión hacia los miembros dolientes de Jesucristo, que brilló tan claramente en tu santa vida.
Que yo, por la caridad hacia aquellos a quienes Jesús tanto ama, acumule tesoros en el cielo, donde tú gozas ahora de lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre, sino que Dios ha preparado para los que le aman y se muestran discípulos suyos por la observancia de su divino precepto: amaos los unos a los otros.
Alabo y doy gracias a Dios por el alto grado de santidad al que te elevó y por los privilegios especiales con que te distinguió.
Te pido, por la gratitud con que estarás penetrado por toda la eternidad hacia tu divino Bienhechor, que implores para mí la gracia de arrancar de mi corazón todo lo que no le agrada, especialmente ese mal hábito con el que más frecuentemente le ofendo.
Alcánzame también, por tu poderosa intercesión, los favores que pido en esta novena.
Oh gloriosa Madre de Dios, Reina del Santísimo Rosario, tú que amaste a Domingo con afecto de madre y fuiste tan tiernamente amada y honrada por él, mírame, por amor a él, con ojos de compasión, y dígnate unirte a él para presentar estas peticiones a tu bendito Jesús.
Deseo sinceramente desde este momento amarle con todo mi corazón y servirle con todas mis fuerzas, y ahora me pongo bajo tu poderosa protección, como medio seguro para obtener todas las gracias necesarias para servirle fielmente aquí, a fin de gozar eternamente con Él en la otra vida. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 7
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh insigne defensor de la fe de Cristo, santísimo Santo Domingo, que renunciaste al honor y a la dignidad de un principado terreno para abrazar la vida pobre, laboriosa y mortificada que debe distinguir al discípulo de Aquel que dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, tome su cruz y sígame.
Oh antorcha ardiente, que consumido tú mismo por el fuego del amor divino trabajaste sin cesar por encender esa llama sagrada en el corazón de los demás, mírame desde ese trono de gloria donde gozas de la recompensa de todos tus trabajos, y alcánzame que algunas chispas de ese bendito fuego se enciendan en mi alma, para animarme y fortalecerme en las cruces o pruebas con que la bondad divina quiera visitarme.
Tú, oh gran Santo, tuviste por nada todas las aflicciones que soportaste y todas las fatigas que sufriste para promover la santa causa de Dios; alcánzame, te lo suplico, que el mismo amor ardiente que te fortaleció haga dulces para mí los trabajos, las humillaciones, las afrentas o cualquier otra mortificación que tenga que sufrir por el Nombre de Jesús.
Que yo recuerde siempre que nada puede sucederme sino por la disposición particular de un Dios que es infinitamente sabio, y por tanto sabe lo que es mejor para mi bien; infinitamente poderoso, y por consiguiente capaz de realizarlo; y sobre todo, infinitamente misericordioso y amoroso, que dio su vida por mi redención y sigue dándome cada día nuevas pruebas de su amor y de su bondad.
(menciona tu petición aquí…)
Oh tierno Padre de los pobres, que, cuando se habían agotado todos los demás recursos, te ofreciste a ti mismo para su alivio, alcánzame ese verdadero espíritu de compasión hacia los miembros dolientes de Jesucristo, que brilló tan claramente en tu santa vida.
Que yo, por la caridad hacia aquellos a quienes Jesús tanto ama, acumule tesoros en el cielo, donde tú gozas ahora de lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre, sino que Dios ha preparado para los que le aman y se muestran discípulos suyos por la observancia de su divino precepto: amaos los unos a los otros.
Alabo y doy gracias a Dios por el alto grado de santidad al que te elevó y por los privilegios especiales con que te distinguió.
Te pido, por la gratitud con que estarás penetrado por toda la eternidad hacia tu divino Bienhechor, que implores para mí la gracia de arrancar de mi corazón todo lo que no le agrada, especialmente ese mal hábito con el que más frecuentemente le ofendo.
Alcánzame también, por tu poderosa intercesión, los favores que pido en esta novena.
Oh gloriosa Madre de Dios, Reina del Santísimo Rosario, tú que amaste a Domingo con afecto de madre y fuiste tan tiernamente amada y honrada por él, mírame, por amor a él, con ojos de compasión, y dígnate unirte a él para presentar estas peticiones a tu bendito Jesús.
Deseo sinceramente desde este momento amarle con todo mi corazón y servirle con todas mis fuerzas, y ahora me pongo bajo tu poderosa protección, como medio seguro para obtener todas las gracias necesarias para servirle fielmente aquí, a fin de gozar eternamente con Él en la otra vida. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 8
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh insigne defensor de la fe de Cristo, santísimo Santo Domingo, que renunciaste al honor y a la dignidad de un principado terreno para abrazar la vida pobre, laboriosa y mortificada que debe distinguir al discípulo de Aquel que dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, tome su cruz y sígame.
Oh antorcha ardiente, que consumido tú mismo por el fuego del amor divino trabajaste sin cesar por encender esa llama sagrada en el corazón de los demás, mírame desde ese trono de gloria donde gozas de la recompensa de todos tus trabajos, y alcánzame que algunas chispas de ese bendito fuego se enciendan en mi alma, para animarme y fortalecerme en las cruces o pruebas con que la bondad divina quiera visitarme.
Tú, oh gran Santo, tuviste por nada todas las aflicciones que soportaste y todas las fatigas que sufriste para promover la santa causa de Dios; alcánzame, te lo suplico, que el mismo amor ardiente que te fortaleció haga dulces para mí los trabajos, las humillaciones, las afrentas o cualquier otra mortificación que tenga que sufrir por el Nombre de Jesús.
Que yo recuerde siempre que nada puede sucederme sino por la disposición particular de un Dios que es infinitamente sabio, y por tanto sabe lo que es mejor para mi bien; infinitamente poderoso, y por consiguiente capaz de realizarlo; y sobre todo, infinitamente misericordioso y amoroso, que dio su vida por mi redención y sigue dándome cada día nuevas pruebas de su amor y de su bondad.
(menciona tu petición aquí…)
Oh tierno Padre de los pobres, que, cuando se habían agotado todos los demás recursos, te ofreciste a ti mismo para su alivio, alcánzame ese verdadero espíritu de compasión hacia los miembros dolientes de Jesucristo, que brilló tan claramente en tu santa vida.
Que yo, por la caridad hacia aquellos a quienes Jesús tanto ama, acumule tesoros en el cielo, donde tú gozas ahora de lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre, sino que Dios ha preparado para los que le aman y se muestran discípulos suyos por la observancia de su divino precepto: amaos los unos a los otros.
Alabo y doy gracias a Dios por el alto grado de santidad al que te elevó y por los privilegios especiales con que te distinguió.
Te pido, por la gratitud con que estarás penetrado por toda la eternidad hacia tu divino Bienhechor, que implores para mí la gracia de arrancar de mi corazón todo lo que no le agrada, especialmente ese mal hábito con el que más frecuentemente le ofendo.
Alcánzame también, por tu poderosa intercesión, los favores que pido en esta novena.
Oh gloriosa Madre de Dios, Reina del Santísimo Rosario, tú que amaste a Domingo con afecto de madre y fuiste tan tiernamente amada y honrada por él, mírame, por amor a él, con ojos de compasión, y dígnate unirte a él para presentar estas peticiones a tu bendito Jesús.
Deseo sinceramente desde este momento amarle con todo mi corazón y servirle con todas mis fuerzas, y ahora me pongo bajo tu poderosa protección, como medio seguro para obtener todas las gracias necesarias para servirle fielmente aquí, a fin de gozar eternamente con Él en la otra vida. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 9
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh insigne defensor de la fe de Cristo, santísimo Santo Domingo, que renunciaste al honor y a la dignidad de un principado terreno para abrazar la vida pobre, laboriosa y mortificada que debe distinguir al discípulo de Aquel que dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, tome su cruz y sígame.
Oh antorcha ardiente, que consumido tú mismo por el fuego del amor divino trabajaste sin cesar por encender esa llama sagrada en el corazón de los demás, mírame desde ese trono de gloria donde gozas de la recompensa de todos tus trabajos, y alcánzame que algunas chispas de ese bendito fuego se enciendan en mi alma, para animarme y fortalecerme en las cruces o pruebas con que la bondad divina quiera visitarme.
Tú, oh gran Santo, tuviste por nada todas las aflicciones que soportaste y todas las fatigas que sufriste para promover la santa causa de Dios; alcánzame, te lo suplico, que el mismo amor ardiente que te fortaleció haga dulces para mí los trabajos, las humillaciones, las afrentas o cualquier otra mortificación que tenga que sufrir por el Nombre de Jesús.
Que yo recuerde siempre que nada puede sucederme sino por la disposición particular de un Dios que es infinitamente sabio, y por tanto sabe lo que es mejor para mi bien; infinitamente poderoso, y por consiguiente capaz de realizarlo; y sobre todo, infinitamente misericordioso y amoroso, que dio su vida por mi redención y sigue dándome cada día nuevas pruebas de su amor y de su bondad.
(menciona tu petición aquí…)
Oh tierno Padre de los pobres, que, cuando se habían agotado todos los demás recursos, te ofreciste a ti mismo para su alivio, alcánzame ese verdadero espíritu de compasión hacia los miembros dolientes de Jesucristo, que brilló tan claramente en tu santa vida.
Que yo, por la caridad hacia aquellos a quienes Jesús tanto ama, acumule tesoros en el cielo, donde tú gozas ahora de lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre, sino que Dios ha preparado para los que le aman y se muestran discípulos suyos por la observancia de su divino precepto: amaos los unos a los otros.
Alabo y doy gracias a Dios por el alto grado de santidad al que te elevó y por los privilegios especiales con que te distinguió.
Te pido, por la gratitud con que estarás penetrado por toda la eternidad hacia tu divino Bienhechor, que implores para mí la gracia de arrancar de mi corazón todo lo que no le agrada, especialmente ese mal hábito con el que más frecuentemente le ofendo.
Alcánzame también, por tu poderosa intercesión, los favores que pido en esta novena.
Oh gloriosa Madre de Dios, Reina del Santísimo Rosario, tú que amaste a Domingo con afecto de madre y fuiste tan tiernamente amada y honrada por él, mírame, por amor a él, con ojos de compasión, y dígnate unirte a él para presentar estas peticiones a tu bendito Jesús.
Deseo sinceramente desde este momento amarle con todo mi corazón y servirle con todas mis fuerzas, y ahora me pongo bajo tu poderosa protección, como medio seguro para obtener todas las gracias necesarias para servirle fielmente aquí, a fin de gozar eternamente con Él en la otra vida. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”