| Comienza la novena: | 12 de marzo |
| Día festivo: | 12 de diciembre |
| Nacimiento: | 0 |
| Muerte: | 50 |
Santo patrón de las Américas, provida, conversión, retorno a Nuestra Señora
Novena del Cardenal Burke a Nuestra Señora de Guadalupe
Responde al llamado a la oración del Cardenal Burke. Únete a católicos de toda América en esta poderosa novena a Nuestra Señora de Guadalupe.
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Día 1
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 2
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 3
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 4
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 5
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 6
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 7
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 8
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 9
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 10
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 11
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 12
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 13
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 14
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 15
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 16
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 17
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 18
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 19
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 20
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 21
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 22
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 23
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 24
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 25
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 26
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 27
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 28
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 29
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 30
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 31
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 32
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 33
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 34
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 35
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 36
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 37
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 38
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 39
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 40
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 41
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 42
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 43
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 44
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 45
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 46
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 47
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 48
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 49
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 50
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 51
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 52
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 53
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 54
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 55
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 56
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 57
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 58
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 59
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 60
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 61
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 62
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 63
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 64
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 65
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 66
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 67
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 68
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 69
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 70
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 71
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 72
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 73
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 74
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 75
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 76
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 77
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 78
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 79
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 80
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 81
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 82
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 83
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 84
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 85
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 86
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 87
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 88
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 89
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 90
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 91
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 92
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 93
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 94
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 95
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 96
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 97
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 98
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 99
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 100
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 101
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 102
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 103
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 104
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 105
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 106
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 107
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 108
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 109
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 110
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 111
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 112
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 113
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 114
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 115
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 116
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 117
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 118
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 119
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 120
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 121
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 122
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 123
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 124
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 125
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 126
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 127
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 128
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 129
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 130
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 131
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 132
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 133
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 134
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 135
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 136
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 137
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 138
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 139
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 140
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 141
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 142
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 143
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 144
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 145
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 146
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 147
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 148
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 149
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 150
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 151
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 152
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 153
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 154
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 155
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 156
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 157
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 158
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 159
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 160
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 161
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 162
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 163
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 164
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 165
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 166
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 167
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 168
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 169
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 170
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 171
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 172
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 173
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 174
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 175
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 176
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 177
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 178
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 179
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 180
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 181
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 182
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 183
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 184
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 185
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 186
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 187
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 188
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 189
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 190
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 191
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 192
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 193
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 194
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 195
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 196
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 197
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 198
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 199
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 200
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 201
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 202
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 203
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 204
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 205
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 206
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 207
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 208
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 209
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 210
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 211
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 212
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 213
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 214
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 215
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 216
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 217
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 218
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 219
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 220
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 221
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 222
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 223
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 224
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 225
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 226
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 227
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 228
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 229
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 230
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 231
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 232
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 233
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 234
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 235
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 236
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 237
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 238
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 239
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 240
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 241
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 242
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 243
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 244
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 245
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 246
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 247
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 248
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 249
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 250
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 251
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 252
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 253
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 254
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 255
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 256
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 257
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 258
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 259
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 260
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 261
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 262
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 263
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 264
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 265
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 266
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 267
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 268
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 269
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 270
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 271
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 272
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 273
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 274
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”
Día 275
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh Virgen Madre de Dios, nos acogemos a tu protección e imploramos tu intercesión contra las tinieblas y el pecado que cada vez más envuelven al mundo y amenazan a la Iglesia. Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te nos dio como nuestra madre mientras moría en la Cruz por nuestra salvación. Así también, en 1531, cuando las tinieblas y el pecado nos asediaban, Él te envió, como Nuestra Señora de Guadalupe, al Tepeyac para conducirnos a Aquel que es nuestra única luz y nuestra salvación.
A través de tus apariciones en el Tepeyac y tu presencia permanente con nosotros en el manto milagroso de tu mensajero, San Juan Diego, millones de almas se convirtieron a la fe en tu Divino Hijo. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, imploramos humildemente tu intercesión para nuestra conversión diaria de vida hacia Él y la conversión de millones más que aún no creen en Él. En nuestros hogares y en nuestra nación, condúcenos a Aquel que es el único que obtiene la victoria sobre el pecado y las tinieblas en nosotros y en el mundo.
Une nuestros corazones a tu Corazón Inmaculado para que puedan encontrar su verdadero y duradero hogar en el Sagrado Corazón de Jesús. Guíanos siempre a lo largo de la peregrinación de la vida hacia nuestro hogar eterno con Él. Que así nuestros corazones, unidos al tuyo, confíen siempre en la promesa de salvación de Dios, en su misericordia que nunca falla hacia todos los que se vuelven a Él con un corazón humilde y contrito. A través de esta novena y nuestra consagración a ti, oh Virgen de Guadalupe, conduce a todas las almas de América y del mundo entero hacia tu Divino Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.
Cardenal Raymond Leo Burke
(Estas oraciones finales son opcionales pero tradicionales en las novenas.)
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
(menciona tu petición aquí…)
¡Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oraciones Respondidas de la Comunidad
“Hoy iba con mi hijo en una moto y me quedé sin frenod bajando una loma, muy concurrida lleno de buses y de carros.yo me raspé y a él no le pasó absolutamente nada .Estoy segura que el arcángel Rafael estuvo ahí protegiéndonos . Porque en ese instante que perdimos los frenos no había ni un solo carro, súpe reaccionar.Y eso pasó justo hoy !!Dios es fiel solo puedo agradecer🙇🏼♀️🙌🏻🥹🤌🏻🤌🏻🙏🏻 hoy volvimos a vivir los dos🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🙇🏼♀️🙌🏻🥹”