Comienza la novena:20 de marzo
Día festivo:13 de mayo
Nacimiento:1
Muerte:50

Santo patrón de cualquier intención especial

La Novena del Rosario de 54 días

Reza ahora la devoción mariana más poderosa. Experimenta milagros con esta Novena del Rosario de 54 días, el arma espiritual que Nuestra Señora nos dio para toda necesidad.

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Día 1

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 2

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 3

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 4

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 5

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 6

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 7

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 8

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 9

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 10

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 11

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 12

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 13

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 14

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 15

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 16

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 17

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 18

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 19

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 20

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 21

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 22

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 23

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 24

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 25

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 26

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 27

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en petición.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo humildemente para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio, y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi petición; de tu generosidad me darás el favor que tan ardiente y confiadamente busco. No desespero de nada de lo que te pido. ¡Muéstrate mi Madre!

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente. ¡Oh Madre mía! Mira con agrado mi regalo y, en tu amor, alcánzame lo que te pido.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 28

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 29

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 30

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 31

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 32

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 33

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 34

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 35

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 36

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 37

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 38

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 39

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 40

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 41

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 42

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 43

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 44

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 45

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 46

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 47

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 48

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 49

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 50

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 51

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 52

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gozosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, capullos blancos como la nieve para recordarte tus gozos, cada capullo te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Anunciación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Visitación, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Nacimiento de Jesús, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de el desprendimiento del mundo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Presentación en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la pureza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, oración final: Ato estos capullos blancos como la nieve con una petición por la virtud de la obediencia a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

¡Oración de hoy completa!
Comparte esta novena con alguien que la necesite.

Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 53

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios dolorosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas rojas como la sangre para recordarte la pasión de tu divino Hijo, cuya amargura compartiste tan plenamente con Él, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Agonía en el Huerto, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la resignación a la voluntad de Dios y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Flagelación, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la mortificación y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de espinas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la humildad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Jesús con la cruz a cuestas, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de la paciencia en la adversidad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Crucifixión, oración final: Ato estos rosas rojas como la sangre con una petición por la virtud de el amor a nuestros enemigos y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

Día 54

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

El Santo Rosario, con oraciones especiales añadidas como se indica a continuación.

Hoy reza los misterios gloriosos en acción de gracias.

Oración especial de introducción

¡Salve, Reina del Santísimo Rosario, Madre mía María, salve! A tus pies me arrodillo agradecido para ofrecerte una Corona de Rosas, rosas blancas plenamente abiertas, teñidas con el rojo de la pasión, para recordarte tus glorias, frutos de los sufrimientos de tu Hijo y tuyos, cada rosa te recuerda un santo misterio; y cada decena va atada con mi petición de una gracia particular. ¡Oh Santa Reina, dispensadora de las gracias de Dios y Madre de todos los que te invocan! No puedes mirar mi regalo sin ver su atadura. Como recibes mi regalo, así recibirás mi acción de gracias; de tu generosidad me has dado el favor que tan ardiente y confiadamente busqué. No desesperé de lo que te pedí, y verdaderamente te has mostrado mi Madre.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María (3 veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Ahora reza cada decena del Rosario

Padre Nuestro
Diez Ave Marías
Gloria
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oración especial al terminar cada decena

La Resurrección, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la fe y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Ascensión, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la esperanza y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Venida del Espíritu Santo, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la caridad y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Asunción de María, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión con Cristo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

La Coronación de la Santísima Virgen, oración final: Ato estos rosas plenamente abiertas con una petición por la virtud de la unión contigo y pongo humildemente este ramo a tus pies.

Después de rezar las cinco decenas, reza lo siguiente

Reza la oración especial de clausura

Dulce Madre María, te ofrezco esta Comunión espiritual para atar mis ramos en una guirnalda y colocarla sobre tu frente en acción de gracias por mi petición, que en tu amor me has alcanzado.

Oración de Comunión espiritual

Jesús mío,
creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte en mi alma.
Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí
y me uno del todo a Ti.
No permitas que jamás me separe de Ti.

Amén.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Reza la oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

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Oraciones Respondidas de la Comunidad

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